POR BERNARDO MARTÍNEZ
La Fuerza Aérea Paraguaya convocó a profesionales de otras áreas que quieran ser parte del cuerpo militar; Hilda no dudó un instante y se metió con todo para aprender de paracaidismo.
Una mujer que es abogada despertó su interés por las fuerzas militares y se metió de lleno para ser paracaidista. Se inscribió, pasó todos los exámenes físicos, teóricos, tuvo unas 5 semanas de un intenso curso en la Escuela de Paracaidismo Tte. Cnel. Pablo Stagni, de la Fuerza Aérea Paraguay de Luque ¡y lo logró!
Se trata de Hilda Sosa, una joven de 31 años, oriunda de Yaguarón, quien contó a Crónica su experiencia. “Fuimos muchos los que nos inscribimos al curso, pero solo 61 hombres más 2 mujeres logramos culminar la carrera. Las 2 mujeres éramos la sargento 1° técnico Fátima Giménez (25) y yo, que soy subteniente de Justicia Militar”.
Tuvo que pasar duras pruebas físicas para llegar al objetivo, tales como “correr 5 kilómetros, subir cuerdas, hacer salto largo y varias otras cosas. Estas son las exigencias propias del curso para que nosotras estemos preparadas para el día del salto”.
En cuanto al motivo por el cual quiso ingresar a las fuerzas militares manifestó que “yo soy incorporada, hubo la convocatoria por parte de la Fuerza Aérea, me presenté, reuní todos los requisitos e ingresé. Yo tenía un hermano que era militar y ya tenía una visión de lo que eran las fuerzas militares”.
La joven Hilda explicó que “tuve otra visión de cómo servir a la patria. Siempre me llamó la atención el paracaidismo, pero lo que es en sí el paracaidismo militar es algo totalmente diferente otra vez a la visión que yo tenía cuando estaba fuera de la Fuerza Aérea”.
En cuanto a la preparación de tirarse desde lo más alto manifestó que “tuvimos 5 semanas de preparación con personas bastante preparadas quienes nos enseñaron un método de aprendizaje con repetición. Nos prepararon en lo físico y mental, también charlas con instructores para fortalecer el espíritu y la valentía emocional para saltar desde el avión”.
“Esa primera experiencia fue increíble porque hay todo un equipo detrás, quienes te apoyan y prácticamente uno tiene que aplicar nomás lo aprendido en el momento”, finalizó.

El respeto y la disciplina por sobre todo
Tras ser consultada de cómo fue el día a día en un lugar lleno de varones detalló que “el trato y la camaradería es algo igualitario, nosotros estábamos a la par con ellos y pudimos desenvolvernos y cumplir con todo. No hubo dificultades para nosotras”.
La mujer, quien se muestra en las redes sociales con una figura envidiable, sostuvo que “dentro de la Fuerza Aérea no hubo nadie que quiera zafarse en ese sentido, el respeto es una disciplina que se tiene dentro de la Fuerza Aérea y las Fuerzas Armadas en general. Eso es un indiscutible entre todos los camaradas”.
Por último, explicó que todos sus conocimientos de leyes que adquirió en su vida civil los pondrá al servicio de la Fuerza Aérea en un 100%.


