Gabriel Ávalos se abrió en “Albirrojos en la Tribu”, por el 13, para contar su historia de vida y sus sensaciones en la previa de la mayor cita pelotera.
De arranque comentó que su pasión por el fútbol era su “sueño, algo que lo tenía adentro. Mi papá era el que siempre decía che ra’y futbolista va’erã en cualquier momento. Él tenía el deseo de que yo sea profesional y yo quería también, pero en el sector donde crecimos no había esa posibilidad. Yo empecé en la Liga a los 15 ya, pero nunca como profesional, no tuve formativas, no tuve un aprendizaje desde chico”, contó.
Relató que cuando integraba la selección de María Auxiliadora fue a verle Epifanio Rojas y “de ahí me lleva directamente. Tenía 17, ya había terminado el colegio en ese tiempo y ahí recién empecé a entrenar todos los días”.
Mencionó que lo triste para él fue que “mi papá no llegó a verme siendo profesional. Él falleció unos años después de que empecé a entrenar en Tembetary, ahí me cayó un poco la duda de si quería seguir o no mi carrera porque mi familia también se quedaba sin el sostén, del hombre de la casa. Pero me dije a mí mismo, él quería eso y vamos a tratar de intentar conseguir”, destacó.
“Ilusionado”
Al hablar de la selección, he’i que por experiencia ya sabe controlar la ansiedad. “Obviamente por dentro estoy ilusionado, con muchísimas ganas, pero ya a mis 34 años puedo manejar un poquito mejor la tranquilidad de que con el trabajo que haga tenga posibilidad de estar y si no se da, vamos a estar apoyando al cien por ciento de donde toque, pero los merecimientos son para los jugadores que estuvieron en los momentos malos. Ellos lo tienen bien merecido”, expresó.

