La periodista Nati Sosa Jovellanos dejó jurujái al rollo con las fotos en cuero que compartió en redes. Ella fue a una boda en República Dominicana, en donde lució sus mejores galas. La “Pampita” paraguaya le piropearon algunos seguidores. En charla con Crónica contó que está feliz y dio detalles de su viaje.
-¿Por Paraguay de vuelta? Vimos que estuviste por República Dominicana.
-Sí, de vuelta por Paraguay. Siempre es una felicidad volver a mi tierra guaraní, mi lugar natal, mi hogar dulce.
-Te vemos superbién, Nati. Hay un aura impresionante… ¿como estás realmente?
-La verdad es que estoy superbién, maravillosamente bien. Muy ordenada y enfocada en todos mis proyectos, sueños y trabajos. Me están saliendo cosas muy lindas y creo que uno siempre termina transmitiendo la energía que lleva dentro. Todo lo que uno da, vuelve.
-¿Estás enamorada?
-Estoy abierta al amor. A que me conquisten. A construir una relación sana, de compañerismo y equipo. Y a que mi corazoncito pueda sentirse abrazado por un hombre maravilloso, que estoy segura de que en algún momento nos vamos a encontrar.
-No es muy habitual verte en cuero... ¿Ameritaba la ocasión?
-Creo que hace bastante tiempo vengo trabajando mucho en mi amor propio. En sentirme bien con mi cuerpo y conmigo misma, más allá de cualquier estereotipo. Además, le dedico mucho compromiso al entrenamiento físico, la buena alimentación y al descanso, porque priorizo muchísimo mi salud. Y obviamente da gusto ver también los resultados físicos y estéticos de todo ese esfuerzo.
Y sí, la ocasión re-ameritaba. Estando en la playa, quería sentirme libre con mi cuerpo, fluir sin ataduras y conectar con mi propia naturaleza.
- Altos piropos te tiraron: “Pampita”, “diosa”, los famosos fueguitos…
-Es increíble cómo se viralizaron las fotos. Enseguida tuvieron muchísimas visualizaciones, compartidos, likes y comentarios.
Pero lo que más me gusta es que no solamente los comentarios vienen de hombres, sino también de muchísimas mujeres que me tiran buena onda y me levantan el ánimo. Y creo que eso realmente no tiene precio.
Todos esos mensajes hablan muy bien de esas mujeres hermosas que eligen comentar con cariño y positividad. Y eso hoy vale muchísimo.
-Siempre fina y elegante… así te vimos en la boda ¿Algunos piropos por allá?
-Sí, me preparé muchísimo para la boda, eligiendo el outfit ideal para una ocasión tan especial. Y feliz de haber presenciado un momento de amor tan mágico, con una boda al atardecer frente a una playa hermosa. Realmente parecía sacado de un cuento de hadas, de esas escenas que solo vemos en las películas.
Y claro que sí, hubo muchos piropos y halagos, que siempre hacen bien a la autoestima y se reciben con cariño.
-¿Pilas recargadas? ¿Cómo te sentís luego de semejante experiencia?
-Maravillosamente bien. Es increíble cómo el mar, el sol, la naturaleza y la playa te recargan de buena energía, regalándome momentos de paz, tranquilidad y conexión. Y, sobre todo, la posibilidad de conocer gente muy linda. Realmente me siento privilegiada de haber vivido esta experiencia en Viva Miches, República Dominicana. Fue mi primera vez allá y fue algo inolvidable.
- ¿Sentiste ganas o necesidad de compañía o estar con alguien con todo eso que viviste?
-La verdad es que siento que tomé la mejor decisión al viajar con mi mejor amiga. Se llama Alejandra Abed y es mucho más que una amiga: es una hermana, mi otro yo, mi cable a tierra. Y creo que hay una experiencia en la vida que nadie debería saltearse: viajar con tu mejor amiga. Porque los amigos son esa familia que uno elige. No tienen tu sangre, pero están ahí de manera incondicional. Además, siento que el amor de la amistad es uno de los amores más sanadores que existen. Así que para mí fue un verdadero golazo compartir esta experiencia con ella.


