A pocos días de la Copa del Mundo 2026, y a 16 años de Sudáfrica 2010, el nombre de la “Novia del mundial” suena cada vez más fuerte.
Medios de comunicación, influencers, todo el universo peloteril está pendiente de la presencia de Lari en los Estados Unidos.
En charla con Crónica ella habló de todo lo ocurrido como algo que trascendió. “Porque lo que ocurrió conmigo no fue algo pasajero. Se convirtió en un fenómeno mundial. Se convirtió en un legado. En una historia que sigue viva. Mi nombre nunca dejó de sonar y eso significa que marqué algo real en la cultura popular, en el fútbol, en la forma de ver a una mujer dentro de este mundo tan enorme”, dijo la morenaza que está con la maleta lista.
Años después de todo el guyryry que generó ese personaje carismático, simpático y novedoso con el celular entre el escote, Lari dice, “hoy sigo aquí. Más fuerte, más madura, más agradecida y consciente del impacto que dejé. Y aunque pasen los años… siempre va a existir una sola ‘novia del Mundial’”.
Siempre orgullosa, siempre paraguaya y hoy desde otro lugar, ella asegura estar muy contenta con todo lo que está viviendo.
“Me siento feliz. Me siento orgullosa. Me siento agradecida con la vida y con toda la gente que nunca dejó que mi nombre quedara en el olvido. Pero también entiendo que hay historias irrepetibles. Momentos únicos. Y lo que vivimos en aquel tiempo quedó marcado para siempre en la memoria del mundo”, expresó.
A la cuerona muchas veces le preguntan qué siente al seguir siendo recordada a nivel mundial, al seguir apareciendo en portadas internacionales, al ver que su nombre sigue recorriendo el mundo después de tantos años, según relató y su respuesta es sencillamente “es algo difícil de describir. Hay sentimientos que no se pueden explicar solamente con palabras, porque hay emociones que uno tiene que vivirlas en carne propia para realmente entenderlas”.
“Me convertí en un ícono global”
Larissa Riquelme fue natural en todo momento, en Paraguay fue muy cuestionada en aquel entonces, muchos hasta la tildaron de valle. Lo cierto es que el tiempo deja sus mensajes y veredictos claros. Ella tiró una reflexión en relación al punto.
“Yo no intenté parecerme a nadie. Yo creé mi propio estilo. Una forma diferente de vestir, de expresarme, de vivir el fútbol y de conectar con millones de personas alrededor del mundo. Me convertí en un ícono global y eso es algo que nadie puede borrar”, tiró.
Y para finalizar tiró, “y lo más lindo de todo es saber que también abrí puertas y oportunidades para muchas otras mujeres. Nunca fui una persona que quiso apagar la luz de nadie. Al contrario, siempre creí que el sol sale para todos”.

