Paraguaya en España se destaca vendiendo pollos: “Salir adelante siempre”

Trabajó de camarera por 15 años y luego se decidió tener su propio emprendimiento.

| Por Bernardo Martínez
Su sueño siempre fue ser independiente.

Desde muy joven abandonó su pueblo natal, Caraguatay, y fue a probar suerte en un suelo extraño para ella. Hoy, con 47 años, ya está totalmente asentada en Madrid, España y cuenta con un negocio propio de venta de pollos crudos.

Hace décadas dejó el campo y el aire puro de su ciudad natal, Caraguatay, en el departamento de Cordillera, y partió al exterior buscando mejores condiciones de vida. Primeramente probó en Argentina y, años después, fue a radicarse a Madrid, España, en donde actualmente se encuentra trabajando en la venta de pollos frescos.

Se trata de Mirta Sosa Galeano, de 47 años. Ella conversó con Crónica y contó que vivió en Paraguay “y luego fui para Argentina. En el 2002 decidimos venir con mi hermana a España. Ella vino primero, probó y quedó; 3 meses después vine yo. Sigo aquí después de 24 años”, manifestó.

La doña explicó que “actualmente es más difícil venir a probar acá, porque se controlan más los documentos y los procesos de regularización. Cuando vine en mi época era mucho más fácil, ya que si no tenías documentos igual podías encontrar trabajo en cualquier cosa, como camarera, empleada doméstica, limpieza o un montón de cosas”.

“Lo que pasa es que yo me he considerado una trotamundos; siempre donde me voy me hallo. Pero la idea de ir o volver a Paraguay nunca se te quita, porque la familia siempre está, mis padres, hermanos, sobrinos. Tu país siempre te llama”, dijo Mirta, dejando en claro que las raíces siempre estiran.

Lo que más extraña “son las fiesta patronales. El 27 de diciembre se hace una gran fiesta con jineteadas y todo. La última vez que fui fue antes de la pandemia, antes de febrero del 2020. Después nació mi hijo y ya se me hizo más complicado”.

En cuanto a lo que hoy se dedica en España explicó que tuvo que pasar por varias etapas primeramente.

“Primero empecé trabajando con una señora mayor, cuidando a los nietos. Estuve 2 años y medio. Luego trabajé 15 años de camarera. Después fui a una estación de servicios Repsol. Ahí dije que me cansé de trabajar para otro, es hora de ser independiente y tener mi local propio”, aseguró.

“Ahí surgió la idea de abrir mi propio restaurante, pero el proyecto en principio no salió, porque requería mucha inversión. Por ende abrí un local de venta de pollos frescos en el mercado, ya que era un poco menos de inversión”, he’i la emprendedora.

“Como acá se consume mucho el pollo, más por el precio de la carne está por las nubes. Mi pollería es de aves, caza y huevos”, remató.

Está desde hace 24 años en España.

LAS VARIEDADES QUE OFRECE Y SU SIGUIENTE LOCAL

Mirta ofrece variedades de pollos para llevárselo a la casa a cocinar y aún más los fines de semana. “Los sábados yo hago degustación, hago alitas de pollo, croqueta, nuggetts. Además de vender cosas de la cacería como chorizo de ciervo, de jabalí, de jamón de pato, mousse, acompañado de bebidas y todo eso”.

“Mi sueño es más adelante abrir un restaurante, de momento estoy probando esto que empecé hace como un año. El próximo junio voy a estar abriendo otro local de jugos naturales en el otro local que tengo en el mercado. Eso ya está todo encaminado”, dijo re-orgullosa.

El trato que reciben allá

La paraguaya en Madrid explicó que “muchas veces cuando no tenés papeles mucha gente te rechaza y te discrimina. Inclusive entre paraguayos mismos, los que ya están hace mucho tiempo acá se aprovechan de los que recién llegan y así”.

“Conozco muchos casos así de gente cercana. Por lo visto a algunos paraguayos no les gusta que otros compatriotas tengan éxito y que progresen. También hay otra forma, le ayudas a algunos y se olvidan de vos. Somos muy malos entre nosotros mismos, en algunos casos, lastimosamente”, se lamentó.

Tiene variedades de pollos crudos.

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