Y finalmente llegó el cumple de “Josu”, aquel jugador de la escuela de fútbol del club 29 de Setiembre de Capiatá, del barrio Kennedy. El mismo había tenido un sueño y hace más de un mes su mamá había hablado con nuestro medio explicando que su hijo quería hacer una campaña de donación para dárselos a los niños enfermos del hospital de Acosta Ñu.
Su cumple número 12 fue el pasado jueves 21 de mayo, pero por una cuestión organizacional del nosocomio, decidieron que el día de la entrega sería ayer en horas de la tarde.
Se llegó a juntar gran cantidad de pañales, toallitas higiénicas, alimentos no perecederos, agua, harina, entre otras cosas. Ovy’apa los mitã’ikuéra.
En ese sentido, Marta González, la mamá de “Josu”, conversó de vuelta con Crónica y dijo: “Además de víveres también nos llegó mucha ropa de invierno, frazadas, algodón, papel higiénico. De todo. Mi hijo se emocionó muchísimo, por cada donativo recibido él lloraba. Le tocó demasiado este tema, él es muy sensible”.
La doña explicó que la iniciativa siempre había sido de su hijo y cuando se puso en campaña no pensó que iba a llegar tan lejos. “Superó totalmente sus expectativas. La mayoría que venía a entregar eran sus amiguitos y niños de su edad, y eso le emocionaba más. Cada entrega miraba el donativo, se ponía feliz, agradecía”.
Doña Marta explicó que los donativos “vinieron de todas partes, de San Lorenzo, de la escuela de fútbol, gente del barrio, compañeros de fútbol de mi hijo. Fue el mejor cumpleaños de todos”.

¿Cómo surgió la iniciativa?
En los primeros días de abril “Josu” había ido con su mamá al Hospital Pediátrico Acosta Ñu para hacerse las pruebas médicas de rutina para el inicio de temporada con su escuela de fútbol, el 29 de Setiembre. Allí había visto varios niños de su edad gravemente enfermos y eso le tocó el corazón.
Luego de unos días eso le trabajó al mitã’i y le hizo el pedido especial a sus padres para que en su cumpleaños no gasten por él en regalos y dulces, sino hacer una campaña de donación y que en vez de su regalo se lo done a estos niños. ¡Misión cumplida!


