Vivió 10 años en España y volvió con una mano atrás y otra adelante; pese a ello no se rindió y hoy triunfa en el mundo de la cafetería, confites y comidas variadas en Laurelty, San Lorenzo.
Cynthia Ortega es una joven paraguaya que siendo muy joven, con 20 años de edad, fue a probar suerte en España. Vivió 10 años en Barcelona trabajando 12 a 14 horas por día, llorando de cansancio y lejos de su familia. Volvió a Paraguay, empezó desde cero y hoy tiene su propio negocio en San Lorenzo, llamado “Delule”, que es un local de venta de cafés, confites, almuerzos y minutas.
La misma charló de forma amena con Crónica y contó los detalles de su ida a suelo europeo. “Me fui con 20 años con la idea de crecer económicamente, cuando eso no tenía mucho rumbo definido. Quería conseguir algo con más rapidez y no que sea algo que tenga que esperar muchos años, estudiando una carrera y todo eso”, contó.
La joven Cynthia mencionó que había tenido una hija muy joven y tuvo que dejarla para viajar a España y allá volvió a tener un segundo hijo. “A los 2 años de estar en España, llevé a mi hija conmigo y estuvo allá 8 años conmigo. Luego volvimos con otro bebé a Paraguay. A los 16 años tuve a mi primera hija”, comentó.

Los primeros años fueron muy difíciles, explicó. “Yo lloraba porque tenía que trabajar 12 a 14 horas haciendo trabajos de limpieza, y tenía que madrugar y viajar 2 horas en tren. Vivía en Barcelona, pero mi lugar de trabajo era lejísimos. Me levantaba a las 05:00 para entrar a las 08:00”, he’i.
Después de eso estuvo haciendo trabajos de limpieza por hora y en tiendas de ropa, para finalmente volver a nuestro país a abrir su propio local.
“Vine sin nada y empecé de cero. Sí, ya tenía casa propia que mi papá me rompía para que compre y ahí próximamente va a ser el centro de producción de mi local ‘Delule’”, contó.
Además indicó “que emprender es difícil en este país, pero con constancia, paciencia y remarla todos los días, se puede lograr. Primeramente empecé con una cafetería y confites, fueron sufridos los primeros años, pero se pudo aguantar. Ahora, después de 3 años y medio, ofrecemos almuerzos y minutas. Tengo muchísimo pedido de eso porque hay muchas empresas alrededor. Estamos en la ruta Luque - San Lorenzo, barrio Laurelty”.
Por último explicó que “yo soy el reflejo de que para la mujer cuesta mucho, pese a que hoy hay mucho apoyo para nosotras con el empoderamiento. Soy mujer de 42 años y mamá soltera de 4 hijos. Quiero ser el impulso para las demás mujeres de que todo es posible”.


