Los niños y adolescentes del Bañado Sur ya pueden soñar con una mejor calidad de vida mediante manifestaciones artísticas, con el fin de darle una esperanza desde lo económico para un futuro mejor.
Una iniciativa mbarete surgió en el populoso Bañado Sur, en donde el dibujante técnico Roger Romero decidió sacarle el jugo y alejar de la mala vida a los niños y adolescentes de la zona con la Academia de Dibujo y Pintura RomeArt. El mismo conversó con Crónica y explicó que del material reciclado hacen arte.
“Es un proyecto que se encuentra activo desde hace 5 años, los niños que asisten a la academia son hijos de obreros, recicladores y gancheros que trabajan en el vertedero municipal de cateura. El objetivo de la academia es transformar vidas por medio del arte. Muchos artistas se unen a esta loable labor. Actualmente tenemos 30 niños”, sostuvo.
En cuanto a cómo se desarrollan las clases mencionó que “trabajamos con tejas pintadas, maderas, y también de lo que la gente va donando, sean terciadas, pallets, antenas parabólicas... Tenemos alumnos de 6 a 15 años. Las clases son gratuitas, van los sábados de 9 a 11 am, y le damos una media mañana a los alumnos a las 10 am”.
Romero es licenciado en Trabajo Social, tiene también estudios en Filosofía y estudió Dibujo y Pintura con Porfirio Bustos. Además de las clases de pintura también “estamos proyectando nuestra biblioteca comunitaria en Bañado Sur. Tenemos una pieza de 4 por 4, ya contamos con 5.000 libros donados. Queremos inaugurarla el 26 de setiembre”.

El licenciado mencionó que se están enfocando en 3 proyectos. “Uno de ellos es el taller de Arte y Pintura que con mi señora estamos llevando adelante. Taller en el sentido nuestro, lo que nosotros producimos de arte. Después está la academia con los niños y por otro lado la biblioteca comunitaria. Por último, queremos lanzar un canal de YouTube para mostrar lo que estamos haciendo”.
Romero se encuentra viviendo en el Bañado desde hace 15 años y mencionó que “lo que buscamos es sembrar en el corazón de la gente y los niños, el arte, y mediante esto puedan llegar a vender sus obras. También le enseñamos personalidad, relacionamiento, a manejar la economía, espiritualidad, rezamos antes de empezar las clases”.
Por último, explicó que “lo que buscamos es sembrar una semillita en el corazón de estos niños para que el día de mañana sean personas de bien y mejoren su calidad de vida. Ese es el objetivo de la academia”.
Luchan contra las adversidades
También buscan sacar del mundo de las drogas a estas familias, en cuyo barrio, lastimosamente, se ha instalado este mba’evai. “Acá hay un consumo de estupefacientes, por la situación misma de la gente. Muchos de ellos vienen del campo y no encuentran salida laboral. No cuentan con apoyo acá y además tienen familia desestructurada, y sin apoyo emocional se inclinan a entrar en el mundo de las drogas”.
“Acá tenemos mucho en contra pero de esto nosotros sacamos fuerza para salir adelante para tener esperanzas. Porque si no hacemos esto, sucumbimos también. Por eso decidimos apostar por el arte como una salida a esta problemática”, finalizó.


