Tras robo, valiente padre dijo: “Me quebré y lloré”

Tras el ñemonda apareció un justiciero y pudieron atrapar a uno de los malevos

| Por Bernardo Martínez
Los asaltantes hicieron tirar al piso al papá con su hijito.

Momentos de terror le tocó vivir a un joven padre de familia quien estaba con su hijo de apenas 7 años, en un local comercial de Biggie, ubicado en el centro mismo de Luque. Se trata de Junior Estigarribia, de 29 años, que fue con su familia a hacer las compras diarias, pero jamás se imaginó lo que iba a pasar.

El hecho ocurrió en horas de la noche del jueves y la víctima contó a Crónica lo sucedido. “Mis hijos estaban con las defensas bajas y nos fuimos a Biggie Farma a comprar multivitamínicos. Como uno de ellos tenía diarrea me fui también al lado a comprar Gatorade y ahí fue donde ocurrió todo”, he’i.

Continuó relatando que “ya pagamos todo y cuando nos disponíamos a salir entran 2 asaltantes a punta de pistola, nos apunta directo y nos dice que nos agachemos. Lo único que hago es agacharme y en todo momento trato de tranquilizar a mi hijo. Estaba superasustado. Realmente en todo momento mi mente estaba en mi hijo”.

El valiente padre sostuvo que “lo único que quería es que mi hijo no se desespere, que se tranquilice porque eso podía empeorar las cosas, entonces trataba de darle contención, le abrazaba y le decía que tranquilo, que van a quitar toda la plata y se van a ir. Después me fijé que su manito estaba temblando y le dije que si nos quedábamos quietitos, no nos iba a pasar nada”.

Fueron dos, pero a uno se lo agarró.

Junior entró solo con uno de sus hijos al local pero su señora y sus otros 2 hijos estaban afuera esperando al costado del auto. Cuando ella se dio cuenta de lo que pasaba “se encerró en el auto y se escondieron. Bajaron los asientos de los autos y se acostaron para que no los vean”.

Pasado el terrible peligro, vieron cuando los malandros huían. “Al salir, en la esquina un auto Toyota Premio o Allion le persiguió y le chocó. Uno de ellos logró huir, disparó 2 veces para que no les persiguiéramos, pero al que quedó le pegamos entre todos. Había un grupo de personas que estaba en el surtidor de la esquina que vinieron también a ayudarnos”.

Estigarribia mencionó que “había como 8 personas en un surtidor en la esquina, quienes vinieron también con nosotros y le empezaron a pegar y patear por la cara al asaltante. En un momento dado pensé en frío y le empecé a separar a todos porque ya estaban a punto de matarle; eso nos iba a perjudicar al final, íbamos a ir todos presos si eso pasaba”.

Se le incautó un revólver a uno de ellos.

“Asaltantes en sus horas libres”

Según pudieron recabar agentes de la Comisaría 3a Central, el único detenido fue Reinaldo Rodrigo (37). De su poder se incautaron G. 1.185.000 en efectivo, un revólver calibre 32, un cartucho percutido, 4 cartuchos sin percutir, y la moto con la que se desplazaban, de la marca Motostar, entre otras pertenencias.

Lo increíble del caso fue que el ahora detenido dijo a los intervinientes que “era un pobre trabajador de una fábrica de Capiatá y que estaban saliendo tras una larga jornada laboral”. Según explicaron, ambos asaltantes son compañeros de trabajo y tras marcar su salida suelen salir a cometer asaltos. El mismo ya tiene un historial de 11 asaltos en su haber.

Se logró recuperar más de G. 1 millón.

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