Se estaba jugando el partido entre Paraguay y Nicaragua cuando algo llamó la atención del rollo. Era un firulais que se coló en la cancha y comenzó a correr por el campo de fútbol.
El partido paró, los peloteros no entendían qué pasaba y la hinchada katú ya sacó su celular para filmar al jaguá que al toque se robó el show.
Le alzaron upa para sacarlo de la cancha y al día siguiente todos hablan del partido, y del firulais protagonista que se autoconvocó para el chute amistoso.


