Tanto padres como jóvenes aspirantes se mostraron en pasadas semanas en contra de la suspensión del ingreso a la institución educativa, con las autoridades hablando de limitaciones presupuestarias y de infraestructura.
También se habló de la intención de trabajar en un plan destinado al fortalecimiento institucional y la profesionalización del personal que ya se encontraba en funciones detrás de esta decisión, priorizando la formación de unos 15.000 efectivos ya egresados e incorporados recientemente a las filas de la Policía.
El acuerdo se concretó luego de que el Poder Ejecutivo decidiera reajustar las previsiones presupuestarias con el Ministerio de Economía para poder financiar la formación.

