El gesto se trata básicamente de uno de “OK” invertido junto a la pierna derecha del referí, el cual se señala que fue catalogado como “símbolo de odio” por la Anti-Defamation League en el año 2019, organización que tiene su sede en Nueva York. La noticia la hizo pública el diario británico The Guardian.
La nota pidiendo la expulsión del árbitro contiene un apartado perteneciente a la FARE (Fútbol en Contra del Racismo en Europa en inglés), la cual es una importante colaboradora de la FIFA en lo que refiere a la vigilancia de consignas racistas o discriminatorias en banderas y cánticos durante los partidos que se juegan en el viejo continente.
La FARE agregó en su denuncia que llamativamente, en los partidos del mundial de fútbol que siguieron al de Alemania ante Curazao, se dejó de mostrar a los integrantes del VAR ante las cámaras de televisión.

