Los ataques fueron simultáneos y afectaron a una sucursal del Banco GNB, a otra de ueno bank y a una de Banco Familiar. Los asaltantes utilizaron explosivos para causar daños a la infraestructura de los edificios, reduciendo posteriormente al personal de seguridad de las entidades y a los policías intervinientes.
Cuatro efectivos policiales, que se encontraban realizando tareas preventivas en la zona, fueron afectados directamente por el asalto. Los responsables huyeron rápidamente, esparciendo clavos “Miguelito” para dificultar la persecución por parte de las autoridades, e incendiando dos vehículos.

