Los antiguos dueños de la perrita Canela, la cual sufrió la destrucción de su mandíbula por culpa de un artefacto pirotécnico, fueron hasta el refugio de la organización “Olfateando Huellas” buscando hacerse con ella nuevamente luego de que la Jueza Carmen Román haya ordenado que regresara con ellos.
La ex familia de Canela llegó hasta el lugar acompañada de personal policial e incluso un adiestrador canino. La representante de “Olfateando Huellas”, Diana Camarasa, dijo a través de Facebook que la perrita ya no se encuentra en su propiedad y que toda la información sobre el tema se manejará a través de los medios legales.
La misma manifestó que el “ñembo adiestrador” llamado Pablo Olmos era alguien a quien la fundación le había dado trabajo en el pasado, diciendo no comprender la razón por la cual este se puso a filmar y sacar fotos de su propiedad.
Agregó que tanto este como la ex familia de Canela ingresaron a un predio contiguo al de “Olfateando” buscando algo indeterminado.
La Jueza Carmen Román advirtió que esta actitud de no devolver a la perrita a sus dueños originales podría entrar bajo la figura de desacato, y que en ese caso, el Ministerio Público tendría la potestad de intervenir.

