Durante un allanamiento que tuvo lugar en J. Augusto Saldívar, varios hombres fueron detenidos, aunque eso no fue el principal centro de atención. En un acto de lealtad incomparable, los perritos de los detenidos permanecieron a su lado en todo momento.

Mientras sus dueños se encontraban en el suelo y esposados, algunos de los canes subieron sobre sus espaldas como si quisieran jugar con ellos, sin comprender desde luego la gravedad de lo que ocurría.
Otro de los perritos incluso se acomodó entre las piernas de su dueño y se quedó dormido a su lado. En medio del procedimiento policial, la lealtad de los animales fue imposible de ignorar.

