¿Quién dice que la garra guaraní ya no anda? Na’ápe. Paraguay, a lo que sabe, jugar como macho, se alzó con un tremenda victoria ante la ñembo pituca sele de Turquía. Fue un 1 a 0 sufrido como estamos acostumbrados, pero que tiene un sabor mucho más especial. Y el que estaba “deprimido” anga, se mandó un golazo y fue la figura del equipo. Ahh… y todo eso a pesar del malísimo árbitro salvadoreño Iván Bartón.
Y en estadio de la Bahía de San Francisco, mejor comienzo no pudo tener el partido para nuestra sele. Al minuto del arranque, la Albirroja, gracias a la presión metida en la mitad de cancha, tuvo la ocasión magnífica para abrir el marcador. Y uno de los jugadores que estuvo en boca del rollo en la previa del encuentro, Matías Galarza, sacó un cañonazo que terminó en las redes. Y fue el momento de liberar todo el grito contenido.
Y como era lógico, tras recibir el gol en contra, Turquía se tiró arriba. Se adueñó absolutamente de las acciones del partido y la Albirroja se arrugó atrás esperando algún contragolpe. Y si bien tuvo un par de ocasiones, en ninguna supo sacar ventaja. Y cada vez se complicaba más porque Paraguay casi no cruzaba la mitad de la cancha, cosa que varió un poco en el tramo final de la primera fracción, creando situaciones más que propicias para aumentar el marcador.

Pero ya entrando en descuento se complicó todo con la expulsión de Miguel Almirón, quien fue la primera víctima del nuevo reglamento que prohíbe tapar la boca para dirigirse a un rival. La roja directa dejaba a la sele con uno menos todo el complemento.
Y en el segundo tiempo el tema era aguantar. Como sea. Y la presión del rival fue tremenda. Si en la primera etapa ya hicieron dueños de las acciones, los segundos 45 minutos fueron de dominio absoluto. Pero en medio de ese sufrimiento, la Albirroja también tuvo sus ocasiones, pero por el desgaste no se pudieron culminar de la mejor manera.
Y con casi 10 minutos de descuento jey en el complemento, se impuso Paraguay, que ahora peleará con Australia por el segundo lugar.


