La ciudad de Boston se quedó sin la rubia espumante y es que los escoceses se tomaron muy en serio el tema de la pausa de hidratación.
Hacía 28 años que Escocia no pisaba un Mundial y su gente lo quiso celebrar por todo lo alto. Alrededor de 50 mil escoceses se desplazaron hasta Boston (Massachusetts),donde su selección jugó ante Haití y Marruecos sus dos primeros partidos del Grupo C. Fue ahí que vaciaron los bares, y los locales tuvieron récord de ventas.
Luego se dirigieron a llenar el Ocean Drive en Miami Beach antes del duelo ante Brasil donde bailaron y armaron tumulto, pero al final su selección cayó mal ante los rapai.
De todos modos aseguran que es la hinchada que más disfrutó de su estadía por Estados Unidos.

