Un venezolano residente en nuestro país desde hace más de 9 años pegó el grito al cielo cuando se enteró del feroz terremoto ocurrido en tierras venezolanas en la tardecita del miércoles. Se trata de Rupen Nacachian, quien es carpintero y vive en la ciudad de Villa Elisa. Habló con Crónica transmitiendo el pesar que siente actualmente y contó cómo fue la última comunicación que tuvo con su hijo Carlos, de 34 años, que está en San Juan de los Morros.
“Mi hijo, que justamente ayer (por el miércoles) salía de trabajar, me llamó por teléfono en pleno terremoto, en lo que fue la segunda réplica. Y ahí le dije que no tenga miedo y que no se preocupe por nada, que nuestra casa es totalmente antisísmica. Pero el susto fue evidentemente muy grande. No pude dormir toda la noche”, empezó diciendo.
“Hoy (por ayer) amanecí viendo la TV y las noticias internacionales… vi los edificios caídos y las casas por todas partes, me asusté aún más y ya no pude comunicarme más con mi hijo, no debe tener internet. La última comunicación fue a las 19:00 horas más o menos, me contó que los animales, perros, gatos, etc, se volvieron todos locos minutos antes del terremoto. Imagínese cómo los animales perciben el miedo”, añadió.
Su hijo, Carlos, es odontólogo profesional y tiene la fortuna que tiene su propio consultorio en su domicilio. “Gracias a Dios él estaba en la casa, con un paciente. Hace 40 años yo la había construído justamente antisísmica, ni yo sé por qué, solo Dios sabe por qué lo hice. Hace 45 o 50 años había habido un terremoto muy fuerte en Caracas y los edificios se habían hundido completamente. Quizás por eso lo había hecho”.

Agregó que en esta ocasión “el terremoto fue peor, ya que fue a nivel país. Comenzó en San Felipe pero fue muy fuerte, porque se dio a 25 metros de profundidad. Hay una localidad que se llama Boconó, y ahí generalmente suele haber temblores pero mínimos, que ni se perciben. Pero este fue devastador, por la cantidad de edificios que cayeron en La Guaira fue impresionante”.
En cuanto a algún otro contacto con el que se pudo comunicar después del desastre fue “un amigo que es un doctor, que me dijo que es todo un desastre, no hay comunicación, él pudo comunicarse conmigo mediante un teléfono satelital y ya se estaba quedando sin batería. Ante cualquier novedad buscaría la forma de comunicarse conmigo”.

Llegó a Paraguay como exiliado político
Don Rupen contó la travesía y la razón por la cual llegó a Paraguay. “Llegué a los 60 años y las razones ya se saben, 7 millones y medio de venezolanos se tuvieron que ir de Venezuela. Solamente 3 millones de chavistas vivían bien, pero el resto de los millones de venezolanos vivimos un desastre. Tuvimos que venir vía terrestre, fueron 18 días de sufrimiento, especialmente en la frontera con Bolivia. Tuvimos que vivir coimeando en las fronteras para que nos dejen pasar. Carlos se quedó para cuidar lo poco que nos queda en Venezuela”.

