Los familiares de la pequeña Bianca Balbuena, la niña de 3 años que esperaba un corazón desde hacía dos años y siete meses, informaron que finalmente una familia dio su visto bueno a la donación de órganos por parte de un ser querido suyo fallecido, por lo que han permitido que se salve la vida de la menor.
El trasplante cardiaco tuvo lugar el pasado domingo en el Hospital Acosta Ñu, desde donde se informó que el operativo se activó tras la notificación de un donante compatible por parte del INAT.
La pequeña Bianca sufría de una miocardiopatía congénita que obligaba a que fuera sometida a un trasplante de corazón, con su madre, Diana Roldán, afirmando que “si le dan esa oportunidad (a su hija), le prometemos que no le vamos a defraudar”.

