Durante la celebración eucarística esta mañana en el Convento Capuchino de Ciudad del Este, el sacerdote brasileño Edison Cazali, a cargo de la misa, sorprendió a los presentes al quitarse parte de su vestimenta litúrgica y colocarse un poncho con los colores de Paraguay, en medio del encuentro religioso.
El gesto, como era lógico, se recibió con aplausos y emoción por parte de los presentes en la iglesia, en medio de un ambiente marcado por el fervor nacional que se vive tras la histórica clasificación de la selección paraguaya a los octavos de final de la Copa del Mundo, dejando afuera nada más y menos que a Alemania.
Aunque de nacionalidad brasileña, el religioso es conocido por su cercanía y afecto hacia la comunidad paraguaya.
Al mismo tiempo que ocurría, la banda de la iglesia se ponía a tocar la canción característica de la Selección.

