La cábala del pa’i: “El sábado usaré el poncho de nuevo”

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| Por Ariamne Roa
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Con el poncho albirrojo sobre los hombros y una enorme sonrisa, el hermano capuchino Edisson Cazale, de nacionalidad brasileña, conquistó las redes sociales tras celebrar el triunfo de la selección paraguaya al término de la misa del pasado lunes, en plena casa de Dios.

Hace 21 años llegó a Paraguay, apenas seis meses después de su ordenación sacerdotal. Hoy, el hermano capuchino, quien desde hace nueve años celebra misas en el convento de los Capuchinos de Ciudad del Este, se ganó el cariño de miles de personas luego de que se viralizara el emotivo momento en la iglesia: se sacó la túnica que usan habitualmente y se colocó un poncho albirrojo para festejar junto a los fieles el triunfo de la sele.

“El poncho me lo había regalado un amigo cuando apenas inició el mundial y lo tenía preparado en el altar para celebrar con todos los paraguayos, cualquiera que fuera el resultado, ya que el mundial representa la unidad de las naciones”, comenzó contando a Crónica el sacerdote franciscano.

“Cuando iniciamos la misa, en una de las intenciones pedimos por la victoria de la Albirroja”, dijo a Crónica el pa’i. El religioso relató que la emoción se desbordó apenas concluyó la celebración y los fieles conocieron el resultado del encuentro.

“La iglesia estaba llena y nos contaron que ganó Paraguay. Además, se escuchaban la algarabía y las bombas. La misa ya había terminado y allí me puse el poncho. La gente festejó y hasta el coro empezó a cantar la música de la Albirroja. Vivimos una hermosa fiesta litúrgica con todos los feligreses”, contó.La cábala, al parecer, ya quedó instalada en la comunidad. El sacerdote adelantó que el poncho volverá a acompañarlo en el próximo compromiso de la Albirroja.

“Este sábado volvemos a celebrar la misa por la tarde, justo cuando juega Paraguay. Lo voy a tener conmigo en el altar, ya que nos trajo buena suerte. El sábado usaré el poncho de nuevo, ¡je!”, dijo.Aunque nunca imaginó el alcance que tendría aquel gesto espontáneo, asegura que el cariño recibido lo conmovió profundamente.

NO SE MUEVE DE PARAGUAY HE’I EL CURA

“No esperaba que se viralizara el poncho. Me sorprendió cuando me llamaron amigos de Brasil para felicitarme por la victoria y me comentaron que alentaban a la Albirroja. Fue hermoso. El sábado vamos a alentar de nuevo a la Albirroja con toda la feligresía. Acá somos una familia; hace nueve años que estoy celebrando misas con la gente de la comunidad”, contó el religioso.

El religioso, de nacionalidad brasileña, está en nuestro país hace 21 años y se siente un paraguayo he’i.

Con emoción, el franciscano confesó que Paraguay ya ocupa un lugar irremplazable en su corazón. “Este es un país hermoso. Lo siento como mi país. De acá ya no me quiero mover. Hace 21 años que estoy en esta tierra; la calidez y la amabilidad de su gente son únicas”, expresó.

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