Daniela Rodríguez de Ojeda, mami de Braian, habló con Crónica acerca del debut de su “niño” en el mundial, que justamente se dio en la histórica clasificación de la Albirroja a octavos de final tras vencer en los penales a su par de Alemania.
“Muy agradecida con Dios, también con el técnico por darle la oportunidad a mi hijo ya que esperamos tres partidos de manera ansiosa. Nunca perdimos la fe de que mi hijo iba a entrar y hacer lo que sabe defendiendo la patria. Fueron tantas sensaciones encontradas, emoción, nervios, una pasión increíble, nosotros sabemos lo que mi hijo anhelaba jugar”, lanzó primeramente.
“Cuando entró le sentimos muy bien, muchos me dijeron que no le pesó la camiseta, estamos orgullosos de él”, siguió.
También añadió que “es nuestra mayor alegría, una satisfacción enorme, al ver que iba a entrar es inexplicable. Agradecida con Dios y con la vida, cada partido era ojalá que hoy le toque, así estábamos hasta que se dio. Una emoción terrible que no se puede explicar. Le di gracias a Dios por su vida y su talento, para que pueda defender a nuestra querida Albirroja”, remarcó.
Excelente hijo
“Él es nuestro único hijo, empezó a jugar muy temprano en una canchita del barrio, ahí le vio un señor y le llamó la atención, él siempre jugaba entre las personas grandes, tíos, también su abuelo, siempre le gustó la pelota. En su infancia le regalamos un camión grande de juguete, en lugar de jugar empezó a chutar”, le bajó.
Luego agregó que “ambos somos docentes (papá y mamá) y él es un chico muy agradecido, nadie sabe que con su primer salario grande nos regaló una casa nueva, nos regaló una camioneta, es un hijo bendecido y nosotros unos padres bendecidos, ya que muchos no honran a sus padres. Sé que son cosas materiales como él dice, pero recuerdo que nosotros teníamos que salir a deber en cada banco para que él pueda salir adelante. Estamos agradecidos por tener un excelente hijo, buen esposo y un gran papá.

