El pasado 24 de mayo, día de la Virgen María Auxiliadora, don Gerardo jamás imaginó que viviría uno de los momentos más dolorosos de su vida. Mientras recorría una calle de Lomas Valentinas, en Villarrica, encontró una mochila abandonada al costado de una zanja.
Al acercarse para ver qué había en su interior, descubrió el cuerpito de una recién nacida, abandonada en un lugar donde nadie merece terminar. Conmovido por la tragedia, decidió hacerse cargo de darle un descanso digno. Reclamó el cuerpo de la bebé para darle cristiana sepultura y levantó un pequeño oratorio donde hoy descansa. La pequeña nunca tuvo la oportunidad de conocer el calor de un hogar.
El recuerdo de aquel día sigue intacto en la memoria de don Gerardo.“Vimos la mochila en la calle. Nos llamó la atención y, cuando fuimos a revisar, encontramos el cuerpito. Fue una impresión muy grande. Era una hermosa nena, grandota”, contó a Crónica. Con el corazón en la mano decidió darle el adiós que nunca tuvo. “Decidí hacerle el nicho y, al lado, hice un panteoncito donde vamos a colocar sus restos. Yo reclamé su cuerpo para darle cristiana sepultura. Después de un mes me lo entregaron, ya que lo habían llevado a Asunción para hacerle la autopsia, cuyo resultado estaría recién en 15 días”, relató.
Previo a su descanso definitivo, habrá una ceremonia especial. “Antes de colocarla en el panteón le vamos a hacer una misa. Justo la encontré el día de la Virgen y el cumpleaños de mi mamá”, recordó. Con el paso de los días, el lugar se convirtió en un sitio de fe. “Mucha gente la visita todos los días. Todos los que vienen me dicen que es milagrosa mi ángel. Le dejan juguetes, chupetes, mamaderas y ropitas”, comentó.
NI UN ANGELITO SE SALVÓ DE LOS DELINCUENTES
Ni ese espacio de recogimiento se salvó de la delincuencia. “Los chespis también ya le visitaron. La gente deja dinero en una alcancía y eso vinieron a llevar los delincuentes. Ahora ya le puse rejas a todo el oratorio para que no le vuelvan a robar”, lamentó. La historia de la pequeña ya cruzó fronteras. “De todos lados vienen a visitarla. Incluso desde Argentina ya vino una señora a visitarla. Los sábados es cuando más visitas recibe; su nicho está lleno de regalos”, dijo. Mientras tanto, la familia y la comunidad siguen esperando respuestas sobre lo ocurrido. “Esperamos el informe de la autopsia para saber si la tiraron ya muerta o si murió dentro de esa mochila”, finalizó.

