La pareja de Seba Campos y Diego Urizar decidió casarse en una ceremonia llena de invitados en un local chuchi de la ciudad de Limpio. Aunque obviamente fue un acontecimiento no amparado por la ley, ya que el matrimonio igualitario no está contemplado en la normativa paraguaya, activistas destacaron el valor del evento.
El mencionado Simón Cazal destacó que afortunadamente los comentarios sobre el casamiento han sido en su mayoría positivos, afirmando que la gente tiene la mente ya más abierta en la actualidad, lo cual agrega que dejaría en evidencia lo desconectada que está la clase política de la realidad del país.
El propio Cazal, quien afirma que también está casado, asegura que hasta el día de hoy, debido a que en nuestro país no existe el matrimonio igualitario, su marido y él no pueden acceder a préstamos de vivienda ni a un seguro conjunto de salud, lo cual representa una gran desventaja para ellos.
Aseguró que con este tipo de gestos, la sociedad paraguaya demuestra que quiere dar el mismo paso que han dado otras naciones de la región legalizando la unión entre personas del mismo sexo.

