Don Fermín comentó a Crónica que es oriundo de la compañía Tacuara, una de las 12 de la ciudad de Nueva Italia, considerándose “siempre tacuareño”, ya que nació, creció y vivió gran parte de su vida allí. Se considera además un hincha fanático del Club Guaraní, destacando los tiempos en los cuales el aborigen tenía grandes jugadores.

Uno de los recuerdos que más atesora tiene que ver con el campeonato logrado por Guaraní en 1984, teniendo sobre todo muy vívido aquel partido definitorio, en el que el aurinegro se encontraba 0-2 abajo en el marcador en el Estadio Defensores del Chaco al terminar el primer tiempo ante Olimpia, pero que en el segundo tiempo lo daría vuelta venciendo por 4-2 consagrándose campeón.
Comentó que a lo largo de su vida tuvo unos 11 hijos, 28 nietos, 20 bisnietos e incluso ya 1 tataranieto para este punto, a la par que destaca que la gente constantemente le señala que luce mucho más joven de lo que realmente es.

Don Fermín incluso agregó una anécdota, contando que hace poco tiempo tuvo que acudir al Hospital de Villeta por una cuestión de salud, y que nadie creía que fuese ya un hombre centenario, al punto de que algunos incluso le señalaban que a lo sumo tenía 78 años.

Afirmó que en sus tiempos de niño, antes incluso de la propia Guerra del Chaco, ya que él nació en 1925, la vida era bastante buena respecto a la alimentación, ya que en esa época “ndaipori tembi’u vai”. Destacó que durante gran parte de su vida consumió sobre todo “kavara kamby”, con todo esto considerado por él como algo fundamental para llegar a su edad.
Reconoció que tuvo una vida sumamente humilde y la sigue teniendo, pero aún así asegura que “aiko porã, ndañandejukái la mboriahu”. Por último, dijo ser un aficionado de la “baraja” como su pasatiempo favorito.

