Según lo que cuenta la madre, la niña, de nombre Magnolia Bustos y de apenas 2 años, fue prácticamente sustraída a la fuerza por su padre y por su abuela paterna de los brazos de su abuela materna, la cual acudía todos los días a la guardería a buscarla mientras la progenitora estaba en el trabajo.
Por lo que cuenta, la niña salía de la guardería a las 12:30 y tenía previsto verse con su padre a las 14:00 y hasta las 17:00, sin embargo, en el horario en que la menor estaba saliendo con su abuela materna, tanto el progenitor como la abuela paterna las habrían interceptaron para llevarse a la niña.
La madre denunció constantemente que el padre ignoraba todas las llamadas y mensajes, habiendo además violado las medidas cautelares dispuestas, argumentando en un momento que estaba en San Bernardino con el auto descompuesto, y que por esto no podía regresar a Asunción con la hija.
La mujer afirma que de hecho huyó de Chile con la hija para volver a Paraguay, ya que era víctima de maltratos por parte del hombre.

