Desde Barrero Grande ¡para el mundo! La “Chiperita del mundial”, Norma Idalina Quintana, hace 7 años llegó a Nueva York, EE.UU., y nunca dejó de sembrar las costumbres paraguayas en dicho país.
La misma es docente de Lengua Guaraní, actriz, dramaturga e hija de una familia de chiperos del distrito de Eusebio Ayala (ex Barrero Grande).
Actualmente, con 51 años, había ido a probar suerte a Italia hace 13 años aproximadamente. Estuvo 5 años allí, volvió a nuestro país y, un año más tarde viajó a EE.UU. en donde se encuentra viviendo actualmente.
En charla con Crónica, he’i que “soy una artista que me decidí a enaltecer la chipa porque mi abuela era chipera de Barrero Grande”.
Ambas comparten nombre, Idalina, que fueron su inspiración de toda una vida dedicada a la cultura.
“Nuestras vacaciones de niña siempre íbamos a Barrero a compartir con mis abuelos y crecimos así. Todos mis recuerdos de niña los tengo allí. Más me recuerdo de mi abuela que ella sí era chipera y se levantaba por la madrugada a hacer su chipa y luego salía a vender”, recordó.

En cuanto a cómo surgió la idea de ir a vender la chipa a EE.UU. en los partidos de Paraguay, explicó que “no pude dejar pasar la oportunidad. Dije dentro mío ¿cómo va a faltar la chipa en las canchas? Es nuestra alma, un símbolo demasiado grande. Trabajo de 7:00 a 19:00, pero me hice de tiempo y llevé la chipa al primer partido ante EE.UU.”.
Agregó que “fue una emoción demasiado grande para todos, yo no lo hice por medio lucrativo sino porque yo quería representar esa alegría y fue así. Fue maravilloso. ¡Chiiipa de Barreeeerooo! sonaba en el estadio y se volvían todos locos. No se podía describir la emoción de la gente, solamente los que amamos nuestro arte y folclore entendemos esta alegría”.
Por último, comentó que “la gente quería llevar mi ajaka (canasto) de chipa y yo le decía que no. Todos querían y tuve que vender de a uno y no en bolsa porque rapidísimo terminaba y yo quería darle el gusto a todos. Aclaro que yo no soy una chipera de profesión, sino más bien una artista que siempre ha enaltecido la labor de la chipera, en homenaje a mi abuela Idalina Quintana”.

Emocionó a una doña: “Hasta lloró”
Doña Norma contó que en el último duelo ante Francia, en el mundial, tuvo una anécdota. “Yo quería ir de vuelta para ese partido pero hendy ko la pasaje y la entrada. Una amiga mía me retó y me dijo que me pagaría todo y después le iba a reponer en cuotitas. Finalmente nos fuimos y de vuelta fue una emoción indescriptible, inclusive a los franceses le sorprendí y algunos hinchas posaron conmigo para la foto”, contó.
Añadió que “una señora se acercó y me dijo que le hice llorar porque le hacía acordar a su abuela. Y justamente esa es mi misión, tocar lo más sensible de la gente y darle una emoción”.

