Para esos días en que el corazón está “acelerado”, pero el motor se queda regulando, más de un karai jura haber encontrado la “nafta perfecta”. En Areguá, Liz prepara un brebaje a base de frutilla que está dando mucho de qué hablar. Sus clientes aseguran que hace que el soldado deje la hamaca, se sacuda la pereza y vuelva a presentarse firme al llamado.
Entre risas, la productora de frutillas cuenta que el secreto se lo enseñó un hindú, quien le pasó el “ingrediente X”, aunque ella prefiere bautizarlo como el famoso “yuyito del amor”.
Y por la cantidad de clientes que vuelven por otra dosis, parece que más de uno ya comprobó que ¡oikoite!
Los más veteranos ndaje llegan con una sonrisa cómplice y, según cuentan, vuelven antes que se les acabe la “munición”. Ella solo se ríe y asegura que no hace milagros pero tampoco desmiente a quienes juran que el preparado “levanta hasta a un muerto”.
“Desde hace algunos años ya vengo elaborando varios productos derivados de la frutilla, pero el levantol de frutilla es el más codiciado, no solo en época de la fruta afrodisíaca, sino durante todo el año. Ya tengo mis clientes fieles que siempre vienen a buscar porque dicen que oikoite”, contó a Crónica.
“El levantol lleva miel de abeja, jalea real, catuaba, jalea de frutilla y el yuyito del amor, que es el ingrediente especial que sirve para revivir la pasión”, relató entre risas. Y los que más confían en el famoso preparado parecen ser los karai con algunos kilómetros recorridos.
“Más vienen a buscar los señores mayores y, antes de que se les termine ya vuelven por otro. También hay jóvenes que compran, pero más por curiosidad. Y las señoras no se quedan atrás, aunque son menos las mujeres que buscan la ayudita extra”, dijo. Pero ojo, en el puesto no todo es “pasión”. También hay delicias para conquistar por el estómago. “Otro de los productos que elaboro es el vino de frutilla, pero ese producto lleva más tiempo de elaboración porque debe fermentar aproximadamente seis meses. También tenemos el licor. Vale la pena la espera porque heterei”, aseguró entre risas. Y como frutilla del postre, nunca mejor dicho, están las famosas empanadas dulces que hacen dudar a cualquiera.
“Las empanadas de frutilla también se buscan mucho. Le llama la atención a la gente, pero en realidad es la masa de la pasta frola rellena con crema pastelera y trozos de frutilla, cocinada al horno”, explicó.
NADIE SE QUEJA DE LOS PRECIOS HE’I FRUTILLERA
Liz asegura que desde que abrió la feria no paran de llegar curiosos, turistas y clientes fieles. Algunos van por las frutillas, otros por el vino y más de uno, con una sonrisa pícara, pregunta bajito por el famoso levantol, con la ilusión de que esa noche el soldado entre en combate.
“Desde que se habilitó la feria hay muchísima gente que viene a buscar. De la fruta nadie se queja del precio ni de la calidad. Extranjeros también vienen mucho a comprar y les llama mucho la atención la bebida afrodisiaca… preguntan, hablan entre ellos en su idioma, se ríen y luego compran”, contó.
Para encontrarla basta con ir a dos cuadras de la Municipalidad de Areguá.

