Epifanio González, reconocido exárbitro de nuestro mundo pelotero con categoría FIFA y famoso por haber dirigido en la Copa Mundial de Francia en 1998, charló con Crónica sobre lo que viene siendo el arbitraje en la actual cita mundialista, remarcando que los soplapitos hoy día “se recuestan en la tecnología” y dejan de lado el criterio propio. Avei tiró que dirigir este tipo de certamen es “fácil” ndaje voi.
“Con la aparición siempre del VAR para corregir los errores de los árbitros, pareciera que el criterio de los árbitros está quedando desfasado en relación a la velocidad en muchas jugadas”, tiró de entrada González.
“Eso se debe a que se recuestan en la tecnología más que en su propio criterio. No tienen más esa velocidad mental para determinar ahí in situ, porque ellos tienen jugadas que pasan frente a ellos, pero al querer dejar jugar están cometiendo errores y eso después deriva a faltas muy fuertes”, agregó.
Luego, reiteró que “se recuestan por el VAR porque saben que se les va a corregir, no tiene que ser eso, el uso tiene que ser por necesidades propias, como alguna jugada fuerte que determine volver atrás. En la jugada de Egipto que fue gol y hubo falta previa, se dejó jugar muchísimo antes de cobrar, entonces la gente se queja, eso hace que venga luego la desconfianza con el arbitraje”, se refirió sobre aquel gol anulado a Egipto contra la sele curepa.
“Estamos perdiendo el buen criterio para las decisiones rápidas. El árbitro debe ser muy rápido mentalmente, estar bien físicamente es indudable, pero la velocidad de mente debe ser superior para poder recorrer bien la cancha”, añadió.
Dirigir en un mundial
“Es el premio al esfuerzo que uno hace, porque es un logro muy grande, es el lugar ideal donde uno se siente privilegiado. Te digo más, esos partidos no son difíciles, ¿porque no son difíciles? porque tenés todo a mano, tenés la seguridad de que queda todo a tu cargo. Obviamente la responsabilidad es grande, pero yo por lo menos lo sentía así”, declaró.
“El árbitro tiene que ser valiente”
En cuanto a las comodidades que cuentan hoy día los árbitros actuales y lo que debían pasar antes, señaló que “tenías solo la compañía de tu silbato y tu palabra, luego tus asistentes en quienes debías tener una confianza ciega”, lanzó.
Luego acotó que “nuestra agilidad mental tenía que estar en primer lugar, de lo contrario no teníamos en qué recostarnos. Ahora también debería seguir siendo de aquella manera, en donde el árbitro tiene que ser el encargado de pedir la imagen cuando tenga alguna duda de si fue falta o no. El árbitro tiene que ser valiente por sobre todas las cosas, porque tiene la imagen directa. Tiene que interpretar en qué momento se producen las faltas y en qué momento no, para poder dejar seguir. Muchos no están trabajando bien por esa parte, la de la velocidad mental”, culminó.

