Su detención se registró durante un operativo de la SENAD que incluyó tres allanamientos en un lavadero de autos, una vivienda familiar y el propio domicilio del ex azulgrana. Según los informes, el sospechoso intentó deshacerse de toda la droga una vez que se percató de la presencia de las autoridades, lanzando todo al patio trasero.
No obstante, los intervinientes lograron localizarla de todas formas, incautándose 219 gramos de cocaína, equivalente a 438 dosis que habrían destinado al mercado del microtráfico. El ahora detenido llegó a ser parte de la reserva del Club Cerro Porteño a finales de los años 2000 y hasta compartió vestuario con los hermanos Romero.
Según la SENAD, el ex jugador terminó transformándose en un presunto distribuidor de cocaína en el departamento de Cordillera, con el fiscal Gedeón Escobar, señalando también que, en una etapa de su actividad ilícita, el sospechoso habría mantenido vínculos con un jugador de futsal FIFA, también detenido anteriormente en otro operativo relacionado con el narcotráfico.

