La doctora Alejandra Benza es todo un ejemplo de superación y valentía. La misma es médica cirujana y hace 3 años había tenido un grave accidente de tránsito cuando iba de viaje de Asunción a Encarnación. Se salvó de milagro, pero quedó con serios inconvenientes para retomar su vida laboral, que es lo que tanto apasiona.
Ahí es donde se propuso, con fe en Dios y el apoyo de su familia y colegas, vencer todos los obstáculos y volver a hacer lo que más ama. La misma conversó con Crónica y contó todo el proceso por el que tuvo que pasar.
“Yo me accidenté el 24 de marzo del 2023. Lastimosamente falleció mi marido, quien manejaba el vehículo”, recordó con pesar. Ese hecho marcó un nuevo comienzo.
“Quedé con una seria lesión en la columna y estuve internada en el Hospital de Trauma, donde me hicieron la cirugía. Me informaron que la lesión en la médula espinal es irreversible, entonces me quedé en silla de ruedas”, comentó.
“Cuando eso ya llevaba 7 años trabajando como médica cirujana y desde ahí ya no pude volver a trabajar por mi situación. Mi lugar de trabajo era en el hospital San Jorge, Instituto Nacional de Cardiología de Asunción”.
Pero en procura de seguir su camino, de no bajar los brazos, he’i que “ahora estoy haciendo mi recuperación con fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y psicólogas también. Gracias a Dios, con mucha preparación, pude volver a participar de una cirugía, fue en una intervención en términos cristianos de piedra en la vesícula, como todos lo llaman. Estar ahí me devolvió el alma”, he’i.
Volver a empezar
La profesional cirujana contó cómo fueron los días previos a la cirugía en la que le tocó volver a participar.
“Los fisioterapeutas me alentaron a que me anime a volver a trabajar luego de ver los cambios que había. También fue una decisión propia y conversada con el equipo de cirugía con el que yo trabajo”, dijo la doc.
Agregó que “fue muy emocionante porque es algo que yo tenía mentalizado como parte de mi recuperación. Fueron casi 4 años del accidente que tuve. En ese momento me dijeron que ya no iba a poder caminar, pero no afectó la parte de mis brazos. Sí necesito una silla especial, tipo motorizada. Actualmente me muevo con una silla de ruedas normal”.

Pedido especial para trabajar mucho mejor
La Dra. Benza explicó que “la silla de ruedas que necesito es una que me va a ayudar a pararme para poder realizar las cirugías y eso va a hacer más cómodo mi trabajo. Pero esa silla no se fabrica acá en Paraguay, entonces tenemos que importarla de EE.UU. o China. Nosotros estamos haciendo una campaña para poder recaudar ese dinero y poder traer esa silla”.
Por último, acotó que “mi objetivo siempre fue volver a operar, y agradezco a todos los que me acompañaron en este difícil proceso de recuperación, mi familia, amigos, colegas, y todos. Para poder seguir operando es que estoy haciendo esta campaña para adquirir esa silla y poder operar con normalidad, y no de forma incómoda”.

