Gill se tatuó en uno de sus brazos la imagen de su familia sentada en la playa, imagen que se basó en una foto del portero paraguayo junto a su lapa y a su hijo.

El encargado de la obra fue el artista local Juan Carlos “Pitito” Rodríguez, quien fue el responsable de revelar el trabajo que le hizo a Orlando, a la vez que mostraba un anterior tatuaje que conllevó unas 25 horas de trabajo.
Este último agarra prácticamente toda la espalda del arquero con la imagen de un león Guaraní y soldados Akã Verá.

