Según lo dicho por el dueño del rodado, había dejado su vehículo estacionado con el motor en marcha, y siendo de caja mecánica, esto habría causado que avanzara por su cuenta, rompiendo de paso el vidrio del supermercado e ingresando hasta el mismo.
Frente mismo al auto se encontraban una madre y su hija, de bastante corta edad. Cuando el rodado avanzó, afortunadamente la mujer pudo sacar a su pequeña del medio, evitando que fuera aplastada, y aunque ella sí recibió un impacto, afortunadamente no pareció sufrir heridas de gravedad.
Una vez que el vehículo entró al local, luego de atropellarlo, el propietario rápidamente fue a revisar el asiento del conductor, percatándose de que no había nadie. El auto fue incautado y a su dueño se le hizo el alcotest, dando negativo.

