POR ARIAMNE ROA
En cuestión de segundos, la madrugada del domingo se convirtió en una pesadilla. Un violento accidente de tránsito ocurrido en Caazapá segó la vida de un joven de 18 años, dejando a otros cuatro gravemente heridos. El automóvil en el que viajaban chocó con violencia contra una columna y comenzó a incendiarse.
Cuando parecía que el destino de todos estaba sellado por las llamas, un hombre salió de su casa dispuesto a jugarse la vida para intentar salvarlos. Ese hombre es Alcides Ayala, considerado un héroe que actuó sin importarle nada, he’i “tomé coraje y los saqué a todos”.
Armado de humanidad, sin pensarlo dos veces, dejó de lado el miedo y corrió hacia el vehículo envuelto en humo.
Con la voz aún marcada por el dolor de lo vivido, con el nudo en la garganta, contó a Crónica cómo empezó aquella carrera contra el tiempo.
“Estaba durmiendo y escuché el ruido. Salí y vi el vehículo contra la columna. El chofer sacó la cabeza y pedía auxilio”, empezó contando. “Fui hasta el auto. Al primero que saqué fue al chofer. Lo único que gritaba era: ‘Defendele a mi hermana’. ‘Tranquilo, le voy a sacar’, le dije. Después saqué al acompañante y lo puse sobre el pasto. Del auto ya empezaba a salir fuego”, contó.
Con el fuego creciendo a cada segundo, volvió una y otra vez al interior del vehículo, sabiendo que cada instante podía costarle la vida.
“Abrí la puerta de atrás y me asusté muchísimo. Vi a los tres jóvenes todos ensangrentados. Empecé a sacarlos de a uno. El fuego empezaba a agarrar más el auto”, he’i aún conmocionado.
El momento más duro fue cuando intentó rescatar al último ocupante. Esa imagen quedó grabada en su memoria. “El último en sacar fue al joven fallecido. Él estaba inconsciente y me costó muchísimo sacarlo. Además, el fuego iba creciendo. ‘Amigo, amigo’, le dije, pero él ya no me contestaba. Me duele demasiado que haya muerto”, dijo con profundo pesar.
“NO IBA A DEJARLOS CALCINARSE”
Alcides, quien es técnico en radiología pero, al no encontrar un lugar donde ejercer su profesión, hoy vende hamburguesas para sostener a su familia, dijo que el fuego avanzaba sin dar tregua.

“No pensé en el peligro. No iba a dejarlos calcinarse. Le pedí a Dios que me ayude. Estaba solo y ni un solo momento se me pasó por la cabeza dejarlos ahí”, he’i.
El fuego avanzaba demasiado rápido y el que más le costó sacar es al “joven que estaba sentado detrás del chofer. Me sentí muy solo. Cuando ya saqué a todos salió otro vecino”, recordó y aseguró que “lo que pasó es algo que nunca voy a olvidar”.
DESPUÉS DE SALVARLOS, ¡SE ASUSTÓ!
La escena vuelve una y otra vez a su memoria, “me duele demasiado lo que les pasó. Me afecta muchísimo y no me puedo sacar de la cabeza al muchacho que saqué en brazos y que falleció”.
Convencido que actuó en el momento justo, he’i que “si no salía a ayudarlos, iban a morir todos calcinados porque solos no iban a poder salir. En brazos los saqué”.
También le impactó que “el conductor, que se fracturó las piernas, no sé cómo se paró y empezó a pedir desesperadamente que salve a su hermana. Luego ya se desplomó”.
Cuando todo terminó y las llamas consumían el automóvil, recién tomó conciencia de lo ocurrido. “Al verlos ya en el pasto, donde los puse, me asusté. Pero gracias a Dios pude reaccionar a tiempo y se salvaron”, finalizó.

