A veces, cuando la vida parece apagar todas las luces, aparece una ola de solidaridad capaz de encender la esperanza. Ese es el milagro que vivió Nilda Marisa, una joven madre de 32 años que enfrenta una dura batalla contra el cáncer y que este sábado cumplió uno de los sueños que guardó durante años: casarse por la iglesia junto al padre de sus tres hijos.
El casorio se dio gracias al enorme corazón de personas que decidieron hacer posible lo que para ella parecía imposible.
“El sábado al mediodía se casó en una boda religiosa. Llegó el sacerdote, la confesó y dio la comunión a ella y a su esposo. Son muy creyentes. Después ofició la boda. Ella estaba muy mal y lo más doloroso fue que nos dijo que ella quiere seguir viviendo por sus hijos”, contó a Crónica Zully Cohene, periodista que dio a conocer la historia.
Esa misma tarde la llevaron al hospital, donde ahora permanece internada en terapia intensiva. Personas que ni siquiera conocían a la pareja decidieron unir fuerzas para que ese anhelo se hiciera realidad.
“Gracias a la solidaridad de muchísima gente se pudo hacer la boda. Todos colaboraron, con la ropa, la decoración y el brindis. Lo que más me dolió fue que no tenían nada. El novio no tenía zapatos, le conseguí un traje, pero se casó con zapatillas. Para las dos nenas pude conseguir los vestiditos, pero para el varoncito ya no pude conseguir nada por falta de tiempo. Él estaba descalzo porque no tenía ni siquiera un par de zapatos. Son demasiado humildes, el señor trabaja como mototaxista”, relató.
NO TIENEN NI PARA COMPRAR REMEDIOS HE’I
Con la voz quebrada, Zully recordó el primer encuentro con la familia, en el asentamiento Ciudad Nueva de Coronel Oviedo, una escena que, según dijo, jamás olvidará.“Es una de las historias más tristes que me tocó vivir. Una vecina se contactó conmigo para visibilizar la historia, ya que soy periodista. Al verla, se me partió el alma. Ella estaba acostada, llorando de dolor”, he’i.
Recordó que en esa oportunidad “nos contó su deseo de casarse por la iglesia. No contaba con dinero para su tratamiento ni para sus medicamentos. Hace cuatro meses le diagnosticaron cáncer terminal”, expresó.
Hoy, mientras Nilda lucha por su vida, sus tres hijos viven momentos de profunda angustia. “Sus tres hijos saben que en cualquier momento van a perder a su mamá y se pasan llorando. Necesitan de la ayuda de todos. Cualquier colaboración sirve: víveres, ropas, zapatos, lo que se pueda, los que puedan ayudar se pueden comunicar al (0985) 638-712”, dijo.


