Un vecino fue el responsable de haberse topado con estos elementos, los cuales sorprendieron a todos, ya que se trataba de restos óseos y un ataúd en descomposición que se encontraban al costado del camino.
La Policía investigó y de momento confirmó que se trata de pedazos de madera, huesos, prendas y una mortaja esparcidos en el suelo, todo esto en el Asentamiento Victoria.
Ya se convocó a los peritos forenses para determinar el origen de los restos. Por ahora no hay una hipótesis oficial, pero presumen que el cajón fue extraído de un panteón.

