El problema de la obesidad es uno de los más presentes en la sociedad paraguaya. Hay muchas opciones para bajar de peso. Pero ahí pesa mucho la fuerza de voluntad que uno tenga. Un ejemplo vivo de superación es el caso del señor Francesco Ochipinti, que hace unos años llegó a pesar 203 kilos y su vida era un caos en muchos sentidos.
Hoy en día, Francesco es flamante entrenador de un gimnasio en Limpio, denominado 7 Gym. Su ejemplo de superación venció todos los paradigmas y hoy en día es fiel ejemplo de que si se quiere, se puede.
En charla con Crónica contó que “bajé de peso para poder hacer el ‘ku otro’ con lapa. Ya estaba a punto de dejarme, llevaba 4 años sin tener intimidad con ella”, confesó con tono divertido.
Ochipinti explicó que “llegué hasta ese punto, no podía ni pararme en posición de perrito a mi señora porque me dolía mi pierna. No podía respirar, ni dormir. Esos que dicen que los obesos tienen muy en el fondo su pene, es así mismo. No podemos ver a nuestro miembro”.
Agregó que “yo llegué al colmo que no podía irme a cualquier baño público, porque no había forma de limpiarme. Toda esa frustración que me generó la obesidad me motivó a cambiar mis malos hábitos. Yo no tenía más ganas de hacer el amor, el obeso tiene la líbido muy baja. Lo único que quería era comer y tomar”.
Ante la consulta de qué es lo que uno resigna cuando cambia su estilo de vida explicó que “son los malos hábitos y salir de esa zona de confort. Uno cree que jugando en el torneo del Exa, caminar 2 a 3 veces por semana, cortar el pasto de su casa, que con eso basta. No es así. Uno tiene que hacer actividades deportivas, en un lugar, tiempo, días, y un entrenador determinado”.
Agregó que “hace 20 años los doctores te decían tenés que salir a caminar 30 minutos por día, pero está demostrado científicamente que cardio sin musculación no sirve. La musculación te quema el doble de energía. El cardio solo sirve para el corazón, pero el corazón necesita estar rodeado de músculos, no de grasa”.

Cambiar los hábitos de alimentación
En cuanto a la alimentación sugirió que “uno no puede cambiar los hábitos que viene trayendo desde hace 20 o 30 años. Entonces es imposible que uno de la noche a la mañana cambie sus hábitos alimenticios. Todo tiene que ser de a poco, cada día ir bajando de cantidad de panes, frituras, gaseosas y todo lo que engorda. En cuanto a las bebidas alcohólicas recomiendo consumir cerveza sin alcohol o las famosas cervezas light”.
Justamente hablando de alcohol, explicó que “yo era un ex bebedor y gran catador de todo tipo de cervezas, me gustaba de todo. Yo dejé por completo eso para poder ser un ejemplo para quienes voy a enseñar y modificar sus hábitos. Ahora solo tomo un vinito o máximo 2 latitas en fiestas importantes”.
Luchar contra la adicción
El profesional explicó que “así como el drogadicto no deja del todo la droga, el alcohólico y el obeso es igual. Para los obesos su droga es la comida y para los alcohólicos, la cerveza. Es todo un proceso el cambiar los malos hábitos, depende de cada uno ir cortando de a poco y en un momento dado solito se dará cuenta de que ya no necesita más”.

