Este alcanzó la cifra de 0,582 mg/l de alcohol en sangre, dejando en evidencia que el conductor estaba en un estado absolutamente inconveniente para manejar. Este se encontraba al mando de un bus de la empresa Matiauda SRL, manejando en zigzag sobre las avenidas República del Perú y Fortín Toledo.
Cuando la Policía se percató de esto, intentó obligar al chofer a que se detuviera pero este ignoró la orden. No obstante, eventualmente terminó siendo alcanzado a solo unos 100 metros del lugar en el que fue advertido en primera instancia, permitiendo que los efectivos pudieran detenerlo.
El fiscal Carlos Almada ordenó la aprehensión del sospechoso y la incautación del vehículo, quedando ambos a disposición del Ministerio Público.

