A los 12 años nació un sueño que parecía imposible. Hoy, ese “nunca jamás” está más cerca de lo que alguna vez creyó el propio Juan Carlos Bareiro, un joven encarnaceno, tesista de la Licenciatura en Matemáticas de la Universidad Nacional de Itapúa, quien obtuvo una beca por mérito académico para estudiar Física Nuclear, en Rusia.
Su historia comenzó mucho antes de recibir la beca. Desde niño alimentó una meta que parecía inalcanzable. “Desde los 12 años tengo el sueño de estudiar esa carrera, pero nunca me animé. Siempre creí que no hacía falta ir a las grandes universidades para aprender lo que ellas enseñan. Hoy me doy cuenta que no es así. A veces hay que salir y estar entre los mejores para convertirse en uno de ellos”, aseguró.
“La Federación Rusa me adjudicó una beca por competencia de mérito para la Universidad de Dubná, una ciudad científica de Rusia, donde quiero estudiar Física Nuclear, que se basa en estudiar la física del átomo”, contó Juan.
Esta disciplina permite desarrollar aplicaciones pacíficas de la energía nuclear, como la medicina nuclear, radioterapias, fabricación de fármacos y también en el agro.
“Hoy en día se investiga cómo irradiar granos y plantas para reducir el uso de fertilizantes y productos químicos. Otro de sus usos más conocidos es el de los reactores nucleares mediante el proceso de fisión nuclear”, contó Juan Carlos a Crónica.
El joven explicó que el desafío no será solo académico, sino también cultural. “La carrera dura cuatro años, pero yo debo permanecer al menos cinco. El primer año será para aprender el idioma y adaptarme a la cultura rusa, porque todas las clases se imparten en ruso”, comentó.Aunque ya cuenta con la beca, aún necesita reunir los recursos para poder viajar. “Las clases empiezan en septiembre, pero existe una segunda convocatoria para noviembre. Rusia me exoneró completamente del costo académico, que ronda los 300 millones de guaraníes al año. Es una de las carreras más costosas del mundo. Mi sueño es formar científicos nucleares en Paraguay”, dijo.
No es cualquier facu
Bareiro destacó además el enorme prestigio del centro de estudios donde fue admitido. “La universidad es una de las más prestigiosas del mundo y lleva el nombre de un elemento de la tabla periódica, el dubnio. La ciudad fue creada para albergar a los mejores científicos y actualmente desarrolla el proyecto NICA, que busca recrear las condiciones de los primeros instantes del universo para estudiar su comportamiento y sus propiedades”, he’i.
“En el futuro me gustaría volver para formar parte del equipo técnico de los futuros proyectos nucleares del país y transmitir la cultura rusa en cuanto a la rigurosidad de la matemática y la física”.
Financiamiento, el pa’ã
Ahora, el principal obstáculo es conseguir el financiamiento para cubrir los gastos de residencia y traslado. “Lo que estoy gestionando con el Gobierno es el apoyo para el pasaje y la residencia, que representan unos 6.000 dólares anuales. Estoy en contacto con la Autoridad Reguladora Radiológica y Nuclear (ARRN), que es la entidad encargada de todo lo relacionado con la tecnología nuclear en el país, y también con las autoridades del MEC.
Mi expediente está siendo evaluado por el área jurídica. Todavía no tengo una respuesta, pero tengo la esperanza de que se me dé esta oportunidad. Solo necesito voluntad política para hacer realidad este proyecto”, indicó.
“Tengo el apoyo del rector de la Universidad Nacional de Itapúa quien quiere abrir aquí una carrera relacionada con esta área”, dijo.
Trabajó como mecánico
Detrás de ese sueño también hay años de trabajo, esfuerzo y vocación por la enseñanza.
“Soy técnico químico y me dedico a la ingeniería. Mi primer trabajo fue en un taller de rectificación de motores y luego pasé al sector industrial. Sin embargo, hace tres años dejé todo para dedicarme a enseñar matemáticas, física y química de manera particular a estudiantes que desean ingresar a carreras de ingeniería”.
Además, encontró en las redes sociales una forma de ayudar gratuitamente a miles de jóvenes.
“Tengo una cuenta de TikTok donde desde hace cuatro años imparto cursos gratuitos de matemática para estudiantes que desean acceder a las becas de Itaipú. Es mi manera de aportar para que más jóvenes puedan cumplir sus sueños”.

