Un caso muy conmovedor ocurrió en el barrio Mirador de Mariano Roque Alonso, en donde un joven de nombre Gustavo Arce realizó un gran gesto de honestidad. El mismo es encargado de un local de venta y reparación de celulares. Allí, un cliente suyo había olvidado su billetera cuando fue a reparar su celular. Eso, sin querer, terminó dando pie a una hermosa historia.
El mismo conversó con Crónica y explicó que “ese señor había venido a cambiar el cristal de su teléfono, ahí se percató que olvidó su billetera. No lo encontró y quedó en pagarme al día siguiente por el trabajo. Al cerrar mi local me percato que había una billetera en frente y ahí comenzó todo”.
El joven detalló que “metí la billetera en mi local, hice un video y lo publiqué en mis redes sociales por si encontraba al que la perdió. Yo no le conocía y no sabía cómo contactarlo. Después me encontró un amigo suyo y me describió cómo era la billetera y vino el dueño al día siguiente”.
Siguió contando que “al llegar a mi local le dije si podíamos hacer un video para alzar a las redes. Sí me dijo. Al devolverle su billetera le dije que si encontraba así también la billetera de otra persona, lo devolviera. Él demasiado se alegró porque los documentos que tenía ahí le iban a costar millones mandar a hacer”.
Agregó que el hombre, como agradecimiento, “me quería pagar, o por lo menos darme el dinero que había en la billetera, pero no le acepté. Entonces me ofreció gallina casera, eso sí lo tomé. Él era de Carapeguá y tenía que volver a su ciudad. Imaginate la multa que iba a pagar si iba hasta su ciudad sin documentos”.

La vendedora de frutas
Para culminar el gesto de solidaridad le dijo que “ese dinero que iba a darme, lo donemos a una abuelita que tiene su venta de frutas y remedios cerca de mi local. Ella se llama Miguela. Fuimos y estaba allí, le explicamos lo que pasó y ella con lágrimas en los ojos recibió nuestra donación. Estaba muy emocionada. Ella sufre de cáncer”.
Por último, Gustavo sostuvo que “yo hago esto porque me pongo en la situación de la persona que perdió su billetera con documentos y plata, y no me va a gustar. A mí también una vez me pasó lo mismo, perdí mi billetera con G. 1.000.000 y me la devolvieron. Cuando eso realizaba servicios a domicilio y tenía mi tarjeta, mediante eso se contactaron conmigo”.

Abuelita he’i que fue una “bendición”
La agasajada doña, quien vende frutas, también habló para nuestro medio y dio sus sensaciones. Ella se llama Miguela Martínez y tiene 79 años. “Fue una emoción muy grande, no me lo esperaba sinceramente. Yo no conocía al dueño de la billetera, pero al muchacho (Gustavo) sí, siempre me suele ayudar, me da un poco de dinero, de acuerdo a su alcance, siempre me ayudó para mi tratamiento”, comentó.
Agregó que “yo le considero mi hijo, él sabe que tengo cáncer de útero. No me quejo porque siempre tengo la bendición de Dios. Hace un año que me diagnosticaron y estoy con tratamiento”.
Contó que ya se hizo quimioterapia y muchos estudios más, “pero dejé de ir porque no tengo la posibilidad de comprar los medicamentos. Entonces me mantengo con remedios yuyos”.
Por último manifestó que “todos los días le hablo y le pido a Dios por mi salud, y esto fue como una manifestación de él. Hace 3 años que me dedico a esto, el próximo 29 de setiembre cumplo 80 años y trabajo por necesidad porque tengo cosas que pagar en casa”.

