POR ARIAMNE ROA
El llanto de una beba volvió a escucharse gracias a la rápida reacción de dos agentes del Grupo Lince, que protagonizaron un acto heroico en Luque. La pequeña, de apenas 1 año, ya estaba con el rostro morado cuando su desesperado padre salió a la calle pidiendo auxilio.
“Eran cerca de las 9:30. Estábamos realizando la patrulla en el barrio Isla Bogado de Luque. De repente escuchamos gritos desesperados, por lo que nos acercamos y encontramos a un hombre con su bebé en brazos con el tono de piel morado. Mi compañero le realizó la maniobra de Heimlich y, gracias a Dios, volvió a respirar”, contó a Crónica el oficial del Grupo Lince Tomy Ojeda.
Cuando sintieron que respiraba, “rápidamente la llevamos al Hospital de Luque, donde quedó a cargo de los médicos. Para nosotros fue un gran alivio cuando le realizamos la maniobra y la escuchamos llorar, porque nos dimos cuenta de que ya la habíamos salvado”.
“Me sentí muy bien cuando la beba volvió a respirar. No es poca cosa salvar una vida, más aún cuando uno es padre; uno valora mucho más estas situaciones. Tengo dos hijos, uno de ellos de la edad de la nena. Mi compañero Luis Rodas realizó la maniobra, es mi dupla en la moto”, he’i.
“El papá dijo que se levantó y la encontró así. La criatura estaba al cuidado de su madrastra. No se sabe qué fue lo que le obstruía la respiración. Nos dijeron que, en vez de salir, fue hacia adentro. La madrastra dijo que la criatura estaba desayunando cuando ocurrió todo” contó Tomy.
Tras llevarla y quedarse un rato a ver qué onda, he’i que siguieron de cerca el caso, por lo que “más tarde preguntamos por la criatura en el hospital y nos dijeron que ya estaba bien. Nos alegramos aún más”, se sinceró.
“Por la gracia de Dios pasamos por ese lugar en el momento justo. Quizá, si no pasábamos por ahí, otra iba a ser la historia de la pequeña, porque el papá estaba desesperado y no sabía qué hacer. Dios nos puso en ese lugar en el momento indicado”, dijo.

