Un joven con muchos sueños y aspiraciones en el mundo musical sufrió un duro revés en su vida padeciendo una enfermedad muy fuerte que lo postró a una cama. Se denomina Vértigo Posicional Paroxístico Benigno (VPPB) y le afectaba directamente el cerebro. En un momento dado de su vida pensó en dejarlo todo, pero milagrosamente se recuperó.
Se trata de Miguel Duarte Cristaldo, de 23 años, quien hoy día es director de una empresa dedicada al contenido audiovisual. Habló con Crónica y contó que “el momento más difícil de mi vida fue cuando me diagnosticaron esta enfermedad que no tiene cura”.
“Los médicos me dijeron que debía dejar por completo lo que más amaba hacer. De un momento para otro mi vida cambió completamente”, recordó.
Con la voz dejando sentir lo que debió vivir, he’i que “estuve prácticamente desconectado del mundo durante alrededor de 12 meses. No podía usar el teléfono, así que pasaba horas pensando e intentando entender cómo era posible que, después de haber construido algo tan importante para mí, pudiera perderlo todo en cuestión de horas”.
Avei contó que “pasé casi un año y medio en cama sin poder caminar. Mi mamá tenía que llevarme la comida, ayudarme a bañarme y asistirme en tareas que antes hacía solo. Esa experiencia me enseñó una de las lecciones más grandes de mi vida: podés tener todo el éxito del mundo, pero sin salud, realmente no tenés nada”.
Con esta enfermedad contó que aprendió que en un solo día “puede cambiar por completo tu realidad y podés pasar de tenerlo todo a perderlo todo. Hoy entiendo que Dios permitió que atravesara esa prueba para levantarme mucho más fuerte y para enseñarme quiénes realmente estuvieron conmigo cuando más los necesitaba”.
Más allá de lo mal que la pasó, afirmó que “nunca tuve miedo de morir, lo que realmente me aterraba era la posibilidad de quedarme postrado para siempre y no volver a hacer aquello que tanto amaba. Hubo momentos en los que, con mucha frustración, le preguntaba a Dios: ‘¿Por qué yo? Por suerte no caí en depresión, con el tiempo entendí que no era un castigo, sino una prueba que terminó fortaleciéndome”.

Los síntomas que padecía con su enfermedad
El joven “Mike”, como le gusta que le llamen, mencionó que el vértigo que sufría “me afectaba en parte de la cabeza, me hacía perder el equilibrio. No podía escuchar cosas fuertes. De hecho me curé de milagro, me quedó con 15% de secuelas más o menos. Me generaba vómito constante y pérdida de peso en gran cantidad”.
Agregó que “era un VPPB y quedé en el estado que se le conoce como ‘atrapado en alerta’. Me dejó meses sin poder realizar nada con ataques constantes que duraban un periodo de tiempo importante. Mareos extremos al punto que generaba dolor también o te hacía llorar”.
Por último sostuvo que “siento que estoy retomando el camino que siempre soñé. Todavía no llegué al lugar donde quiero estar porque mis metas son mucho más grandes, pero sé que voy por el camino correcto. Durante este recorrido que empezó cuando tenía 16 años tuve la oportunidad de conocer y trabajar con muchísimos artistas nacionales e internacionales”.

