El incidente tuvo lugar durante el debate sobre la integración y actuación de los juzgados electorales, momento en que Celeste cuestionó a los referentes del partido que mantendrían posturas alineadas con el oficialismo parlamentario, señalando directamente a Dionisio Amarilla y a su sector político.
La tensión escaló rápidamente cuando el legislador reaccionó a las acusaciones mientras se retiraba del salón. En ese momento, Dionisio comenzó a propinarle a Celeste insultos como “perra” o “ladrona”, mientras que la senadora le respondió de forma reiterada tildándolo de “vendido”.
En un momento, el presidente del PLRA, que lideraba la sesión, intentó calmar el ambiente, a lo que Celeste Amarilla le respondió que esto es algo a lo que ella está acostumbrada, afirmando que los insultos de Dionisio “no me mueven un pelo”, y que “lo único que me da miedo es que explote y me salpique su grasa parada”.
El episodio generó momentos de tensión entre las autoridades y convencionales presentes en la sede liberal, evidenciando las fracturas y la crispación existentes en el principal partido de oposición del país.

