Hoy se recuerdan 22 años del trágico siniestro del supermercado Ycuá Bolaños, en donde habían fallecido 237 personas según datos oficiales de la Corte Suprema de Justicia, aunque diversas fuentes y organizaciones de familiares estiman que el número real se encuentra entre 350 y 400 personas.
Entre esas víctimas estuvieron los familiares de la señora Julia López que más de dos décadas después recuerda con mucha pesar ese fatídico día.
En charla con Crónica, contó que tuvo 5 familiares fallecidos ese día. “Partieron todos juntos, creo que si hubiese quedado uno de ellos, hubiese sido más triste”, dijo con profundo pesar.
Su hermana María Angélica López de Lima (37), su cuñado Gustavo Adolfo Lima (38), cuñado; Victorina Lolia Lima (28), concuñada, y los sobrinos María Angélica (6) y Juan Adolfo (9), cuyo cuerpo nunca se encontró; forman para de la familia que murió.
“Era la final del torneo de invierno de catequesis, en el tinglado de la parroquia Santísima Trinidad. Yo estaba con mi hijo y mi sobrino, que son de la misma edad. Terminó todo y nos despedimos a las 11:10. Yo vine a mi casa con mi otra hermana que vive hacia la cancha de Trinidense”, contó.
En un momento dado “vimos el humo y supimos que había un incendio, empezamos a llamarles y no contestaban. Nosotros no teníamos planeado irnos con ellos, porque habían venido otros familiares y nos íbamos a reunir en la casa de mi hermana”, agregó.

Un hecho que recuerda muy bien y que hasta hoy en día guarda en el corazón fue que “mi sobrinito Juan Adolfo les había juntado a todos los compañeros antes de iniciar el partido y les hizo orar. Era como una despedida, por lo visto era el día en que tenían que partir. Fue muy particular y especial ese momento”.
El duro golpe de la pérdida de sus familiares marcó a quienes vivieron, al punto que “tengo hermanos que hasta hoy en día nunca más entraron al Ykua Bolaños. Dicen que no pueden, que les supera. Conozco familias que 20 años después no volvieron al lugar”.
Por último, recordó que “mi sobrino de 9 años que falleció practicaba fútbol; mi hermana siempre decía que si no era futbolista iba a ser periodista deportivo, porque se relacionaba bien con la gente. Y a su hermanita sus padres la preparaban para la vida; estudiaba guitarra, órgano, danza, de todo”.

Proyectos para hacer un museo
Más allá de algunos rumores sobre una posible venta del lugar, desde la coordinadora de familiares de víctimas tienen otra idea: “Luchamos para construir un memorial y se va a mantener ahí siempre. Construimos el sitio en el punto cero, donde inició el fuego, en la cocina”.
Agregó que “todavía faltan cosas, nosotros por ejemplo queremos construir un museo en el lugar. De momento tenemos un museo itinerante de todos los objetos que logramos rescatar y habíamos hecho un inventario en el 2015. Hay proyectos que ya se están viendo para la construcción del museo, se había llevado a licitación”.

