La electrocución se habría debido a que el animal tenía consigo un pequeño anillo GPS, el cual habría sido colocado por una organización dedicada a preservar y monitorear a este tipo de especies. Aparentemente, cuando el ave se posó sobre unos cables de energía eléctrica que estaban en plena calle, se habría producido el fatal accidente.
El ejemplar prácticamente no presentaba ninguna herida, y su muerte preocupa debido a su carácter de especie en peligro de extinción. Una vecina fue la que notificó a las autoridades del hallazgo.

