Hace arte con el kyse y su trabajo ya llegó a Europa

Empezó como hobbie y le va super bien en las ventas

| Por Bernardo Martínez
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| Por Bernardo Martínez
Juan Brassel, artesano cuchillero de Capiatá.

Esposo y padre de 3 hijos, reparte su tiempo laboral entre la docencia y el arte del forjado. Oriundo del barrio San Blas, de Capiatá, es un maestro con todas las letras, porque vive y se desvive por la enseñanza a niños y adolescentes mientras que en sus ratos libres es un maestro cuchillero. Se trata de Juan Brassel, quien mucho de lo que hoy sabe es algo que aprendió de su amado padre.

En charla con Crónica contó que “empecé viendo a mi papá hacer cuchillos de machetes viejos y hoja de circular, pero la forja lo empecé recién a mediados del 2022, en la pandemia. Empecé esto porque siempre me gustó la caza, la pesca, la vida al aire libre y entonces buscaba un cuchillo que tenga las mejores prestaciones en cuanto a eficiencia”.

Explicó que “primero fue un hobbie, después vi que le gustó a la gente y ya me pidieron que les prepare cuchillos personales. Entonces fui vendiendo”.

Entender que podía llegar a ser una forma de ganarse la vida lo llevó a perfeccionarse al punto que “la gente del extranjero admira el trabajo y hasta me hacen pedidos. Ya mandé a EE.UU., Suiza, Francia, Alemania, España. Además, en Sudamérica, a Brasil, Argentina y Uruguay. Suelo enviar por encomienda. Otros compran acá y llevan como recuerdo al extranjero”.

Detalló que “el trabajo más grande que hice fue un Big Bowie, hecho por pedido. Tuvo una hoja de 33 centímetros y 14 centímetros de empuñadura. El trabajo más caro y que me costó más hacer fue una daga ceremonial que me había pedido un masón. Ya que se sabe que una daga tiene 4 biseles y hacer de forma artesanal y que te quedan simétricos todas las líneas fue algo que me costó mucho hacer”.

Es esposo y padre de 3 hijos que también lo ayudan.
Es esposo y padre de 3 hijos que también lo ayudan.

Aprendió con tutoriales en línea

El artesano forjador explicó cómo aprendió de este rubro. “Fue empíricamente, iba viendo tutoriales. En cuero, ya trabajaba desde hace tiempo. Llegué a hacer lazos, arreadores, rienda, cabezada para monturas de caballo y vainas”, he’i.

Si bien el amante de los kyse no vive de este rubro, porque es algo a lo que solo le dedica sus ratos libres, explicó que “si uno se dedica 100% a esto y mantiene su producto de buena calidad, se puede vivir de esto en Paraguay”.

Indicó que el arte de forjar cuchillos “está creciendo muchísimo. Un porcentaje bajo de la población conoce lo que es la cuchillería artesanal, pero estamos creciendo”.

Hace cuchillos de materiales reciclados.
Hace cuchillos de materiales reciclados.

Paso a paso cuenta cómo es su trabajo

Don Juan explicó cómo es el trabajo de forjadura en su taller. “Para hacer un cuchillo desde cero primero elijo el material a utilizar. En algunos casos hago con el elástico de camión, acero 5.160; lo corto y caliento a una temperatura entre 800 a 1.000 grados, con una fragua a carbón alimentado con un soplador mecánico”.

“Con esa temperatura voy dando forma golpeando con mazo sobre el yunque, con eso saco el perfil básico de un cuchillo. Prácticamente ya sale en un 85% el molde. Luego uso limas, lijadora de banda, lija de agua y lo culminó con el tratamiento térmico”.

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