“Él fue mi primer maestro, mi mentor y quien sembró en mi corazón el amor por el arte. Gracias a su guía, di mis primeros pasos en este maravilloso mundo que, con el tiempo, se convirtió en una parte esencial de mi vida”, dijo Maricha sobre su papi en su posteo, dejando en claro que lo tiene siempre presente.
Haciendo un recuento de todos los años actuando dijo “han sido 31 años de escenarios, cámaras, personajes, aplausos, desafíos, aprendizajes y emociones que me han transformado como artista y como persona. Cada experiencia ha dejado una huella imborrable en mi historia”.
“Aunque el tiempo pase y los caminos cambien, hay sueños que siguen latiendo con la misma fuerza del primer día. Porque el arte no solo es mi profesión: es parte de mi esencia”, aseveró Maricha en su post.

