La empanada más querida de los paraguayos no solo llena el estómago, también alimenta la historia de un pueblo. Detrás de cada bocado hay una receta heredada de generación en generación y hasta recibió un reconocimiento que llena de orgullo a todo el país.
“Cuando las cosas se hacen con el corazón, los resultados llegan”. Esa frase resume el camino recorrido por Ángel Campos, creador de las empanadas “Ña Pocho”, quien celebra uno de los mayores logros de su emprendimiento: la tradicional empanada de so’o josopy fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial del Paraguay.
“La receta mantiene viva una costumbre que parecía perderse con el tiempo. La carne de cecina sigue siendo machacada en mortero, tal como lo hacían nuestros antepasados, conservando ese sabor único que hoy identifica a la gastronomía paraguaya”, dijo a Crónica.

“Lo que hacemos es traer la esencia del pasado al presente”, expresó emocionado Ángel, quien ahora sueña con que esta joya culinaria también sea declarada de interés cultural por el Ministerio de Cultura.
Para él, el secreto nunca estuvo en vender más barato. “Una empanada bien hecha no puede costar 1.000 o 1.500 guaraníes. No competimos con nadie; queremos demostrar que en Paraguay sí se puede crecer haciendo las cosas bien”, sostuvo.
“La reina de la casa sigue siendo la empanada de so’o josopy, la más pedida por los clientes, elaborada con masa artesanal y una receta que hoy se convirtió en símbolo de identidad nacional”, dijo.
Impulsaron la formalización
Desde Barrio Obrero, donde nació este sueño, “Ña Pocho” ya da trabajo a nueve mujeres y proyecta llegar a 100 puestos de venta móviles. “La intención no es solo vender empanadas, sino generar oportunidades para que más familias puedan vivir con dignidad”.
Pero el sueño de Ángel va mucho más allá de la cocina. Está formando un gremio de emprendedores para impulsar la formalización de pequeños negocios.
“La informalidad frena el crecimiento. Queremos que más gente se formalice y pueda acceder al sistema financiero, de manera a que deje de depender de prestamistas que lo único que hacen es frenar el crecimiento de los trabajadores”, afirmó.
Patentadas en USA ra’e
Con el lema “Sí se puede” el emprendedor busca inspirar a otros a salir adelante. Su visión ya cruzó fronteras: la empanada hecha con carne machacada en mortero está registrada incluso en Estados Unidos, en donde en su momento vendió las empanadas 100% paraguayas.
Para él, el verdadero éxito no está solo en vender una buena empanada, sino en demostrar que en Paraguay también se puede crecer haciendo las cosas bien.
“Yo quiero que la gente crezca, que salga adelante. Estamos trabajando en un proyecto de reinserción social, para que las mujeres que salen de la cárcel puedan tener una segunda oportunidad y puedan trabajar honestamente”, finalizó.

