“Está aumentando la importación de vehículos chileré” pero, a la vez, también son más los compradores que optan por importar directamente sus vehículos desde Japón, dejando atrás aquellos autos que tienen más golpes que auto de borracho.
“Hoy, gracias a las importadoras, los clientes pueden elegir unidades con muy poco uso, incluso de apenas 31.000 kilómetros, lo que representa una inversión mucho más segura y duradera. Ya no es como antes, cuando llegaban autos con 200.000 kilómetros o más y bastante desgastados”, explicó a Crónica Joe Corvalán, quien hace 32 años trabaja en el cambio de volante en su taller de San Lorenzo.
Pero el verdadero desafío comienza cuando el vehículo pisa suelo paraguayo. Como la normativa obliga a cambiar el volante del lado derecho al izquierdo, Joe advierte que no conviene elegir el trabajo más barato. “Un cambio de volante económico puede costar 2.500.000 guaraníes, pero uno bien hecho más caro sale. Es más, te cuento algo que no todos tienen en cuenta: debe ser con la cremallera original y el cableado correcto. Ese trabajo ronda los 5.800.000 guaraníes. Ahorrar en eso puede salir muy caro”, sostuvo.
“Como en cualquier producto, mientras menos calidad tenga la materia prima, la mano de obra va a ser un producto que no va a durar mucho tiempo. Por eso yo aconsejo buscar un buen taller donde se haga un buen trabajo, que tenga buenas referencias”, mencionó.

Además, recalcó que la santa paciencia es la base para chulear futuros akãrasy, porque “un buen trabajo toma su tiempo, hay veces que el cliente quiere que se haga todo rápido pero las cosas rápidas no salen bien, y que las cosas bien hechas se hacen con calma”.
El especialista señaló que un trabajo mal realizado puede terminar en accidentes de tránsito e incluso incendios provocados por cortocircuitos.
“Para tener una idea, se tocan la dirección, los frenos y toda la parte eléctrica. Son sistemas fundamentales para la seguridad del vehículo”, remarcó.
También cuestionó el uso de cremalleras de baja calidad que actualmente abundan en el mercado. “Muchos talleres colocan piezas chinas porque son más económicas, pero duran mucho menos. La calidad de la materia prima hace toda la diferencia”, afirmó.
RECOMENDÓ NO DEJARSE LLEVAR POR LOS PRECIOS
Otro detalle que, según indicó, muchos talleres dejaron de hacer para reducir costos es la adaptación del limpiaparabrisas. “Si no se modifica correctamente, queda un punto ciego del lado izquierdo y eso puede provocar un atropello o un choque cuando llueve”, alertó. Finalmente, recomendó no dejarse llevar únicamente por el precio y elegir talleres con experiencia y buenas referencias. “Las cosas bien hechas llevan tiempo. Un buen cambio de volante puede hacer que un vehículo japonés dure muchísimos años; uno mal hecho puede poner en riesgo la vida de toda una familia”, concluyó.

