“A los babositos les digo que mirar es gratis, pero el respeto también. Y a las parejas… si un bocinazo alcanza para generar un problema, el problema no soy yo. Confíen más entre ustedes y disfruten un poco de la vida. Al final, admirar la belleza no debería ser un delito”, dijo la cuerona Pamela Rodríguez luego de todo el guyryry que se generó en la costanera cuando fue a caminar con su amiga Pao Ruiz Díaz. El rollo le piropeó y bocino ndaje, robó más de una mirada y más de un suspiro.
Ese día pilló que más de uno olvidó que la mirada debía ir al frente porque el rollo estaba manejando. “Hubo algunos que iban más pendientes de nosotras que del camino. Por suerte todo quedó en bocinazos y sonrisas”, dijo.
Buena onda si que es Pame porque contó que no le molesta que loperro quieran admirar la beyura, “mientras sea con respeto, me divierte. Si alguien me dice un halago con educación, lo tomo bien. Ahora, si alguien cruza el límite, conmigo se equivoca de persona.
Al parecer no es tan fácil ser cuerona en este país, “una sale a hacer ejercicio y termina esquivando miradas, bocinas y hasta algún distraído. Hay días en que el verdadero entrenamiento es no tentarse para reírse”, relató mientras opuka’i.
Más de uno habrá tenido problemitas maritales por el camino y aún así Pame no considera necesario que loperro anden con correa como su mascota “Sari”. “Yo siempre digo que si un hombre se distrae cinco segundos porque pasó una mujer linda, no pasa nada. El problema es si se olvida de quién tiene al lado. La fidelidad no depende de nosotras, depende de ellos”, tiró la cuerona quien a menudo va a caminar y entrenar por esa zona.
“La culpa no es de la mujer que pasea en biquini, sino del hombre que no sabe controlar la mirada”, disparó para hacerle entrar en razón a los doñas que se enojan con ella.
Ella es de las que piensan que cuando un piropo no invade ni incomoda, hasta te puede sacar una sonrisa. “Una que me hizo reír fue: ‘Con razón hoy salió el sol, si vos estás caminando por acá’. Me causó gracia porque fue creativo y dicho con respeto”, cerró la nota Pame Rodríguez.
“Mi cuerpo es resultado de la disciplina, no de la suerte”
Pame está enfocada en su rutina diaria de entrenamiento, además de los negocios que le dan el pan de cada día. “Entrenar ya no es una obligación, es mi estilo de vida. Me gusta sentirme fuerte, saludable y transmitir eso. El cuerpo que tengo es el resultado de mucha disciplina, no de la suerte”, dijo a Crónica.
“Estoy viviendo un momento muy lindo. Sigo creciendo con mi tienda de ropa deportiva, creando contenido para mis redes, estudiando para ser profesora de yoga y preparando proyectos nuevos. Me gusta reinventarme todo el tiempo. Y si de paso alguna caminata termina revolucionando la Costanera… tampoco me voy a quejar”, contó picaramente entre risas.

